Los nuevos arbolitos podrían ser víctimas del fuego
Como todavía es temporada de estiaje, es probable que surjan más conflagraciones forestales, por lo que faltan semanas para que se pueda comenzar a plantar ejemplares, aclaró la Semadet
Por Francisco Andalón López
El bosque La Primavera no está aún listo para recibir la buena voluntad de activistas medio ambientales ante las afectaciones que ha tenido por los recientes incendios y que han dejado más de 2 mil 400 hectáreas quemadas, quienes a través de redes sociales han buscado acudir a las zonas siniestradas para reforestarlas.
De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), la temporada de estiaje apenas inició, por lo que se esperan más conflagraciones y por ello, no sería una buena etapa el que en este momento se planten más árboles, que para lo único que servirían sería para convertirse en combustible, además que la subsistencia no sería la misma como en otras etapas del año.
“El acompañamiento tiene que ser un acompañamiento técnico y en este acompañamiento si es una iniciativa ciudadana tiene que tener una capacitación con expertos en restauración para decirles cómo se deben hacer las reforestaciones”, consideró Gabriela López Damián, directora general del Fideicomiso del Programa de Desarrollo Forestal del Estado (Fiprodefo).
Para llevarse a cabo una reforestación, tiene que ser al iniciar el periodo de lluvias, entre los meses de julio y septiembre, con lo que se culmina el periodo de incendios forestales y con las aguas, los árboles incrementan su expectativa de vida, aunque no tendría que ser con la presencia de una cantidad considerable de personas, ya que se estaría destinado el fracaso.
“Las reforestaciones masivas históricamente no han funcionado, porque lo que necesita el bosque son pocas intervenciones pero con mucha calidad, criterio y acompañamiento técnico”, según la funcionaria estatal.
Con las lluvias del temporal, las semillas tienen condiciones para germinar y su raíz es capaz de alcanzar el suelo, lo cual no ocurre cuando existe gran cantidad de materia orgánica u hojarasca, que es ahí donde el fuego ayuda a poner fin al estado de reposo o latencia del árbol para la liberación de semillas.
Según información de la Semadet, para plantar árboles, se deben tomar en cuenta puntos como el tamaño, la especie, el tipo de suelo, el tipo de flora ubicada en el polígono y sobretodo quien lo haga debe tener preparación y conocimiento del tema, es por ello que durante las reforestaciones sociales, siempre hay brigadistas forestales que acompañan a los ciudadanos en el proceso.
“La ciudadanía puede participar primero en informarse, en capacitarse y sobre todo en ser vigilantes de los bosques, si hay una intencionalidad de hacer reforestaciones que se acerquen con los entes especializados, la dirección ejecutiva del bosque, el Fiprodefo, la Dirección General Forestal y la propia Conafor, existen distintas dependencias que pueden coadyuvar a eso”.
