María Limón abandonó a su suerte al pueblo

Cifras oficiales revelan que el año pasado la delincuencia se abalanzó sobre este municipio metropolitano, que vive alarmante aumento en todos los delitos: desde robo a persona hasta las ejecuciones; la intervención de la policía estatal redujo el problema, pero no lo erradica

Por Rafael Hernández Guízar

Pese a estas cifras negativas en materia de seguridad pública, María Elena Limón García pretende comenzar campaña para reelegirse como alcaldesa de Tlaquepaque… claro, al regreso de sus ‘merecidas’ vacaciones/Foto: Archivo Página 24

Pese a estas cifras negativas en materia de seguridad pública, María Elena Limón García pretende comenzar campaña para reelegirse como alcaldesa de Tlaquepaque… claro, al regreso de sus ‘merecidas’ vacaciones/Foto: Archivo Página 24

La inseguridad fue uno de los talones de Aquiles de la administración de la hoy alcaldesa con licencia María Elena Limón, quien pretende gobernar San Pedro Tlaquepaque otros tres años.

Cifras oficiales de la policía estatal revelaron ayer que tras la intervención de esta fuerza policiaca en el municipio se lograron disminuciones importantes en materia de comisión de delitos como el robo y el secuestro.

Información compartida a la redacción de Página 24, reveló que tan sólo con la llegada de la policía estatal los delitos de “alto Impacto” disminuyeron en Tlaquepaque en las últimas dos semanas; los homicidios dolosos se redujeron 60 por ciento; en tanto que los delitos patrimoniales como el robo a vehículos de carga pesada bajaron 50 por ciento, y el robo a vehículo 40 por ciento desde el arranque del operativo en el que el personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) se apersonó en la comisaría municipal de seguridad pública para tomar el control.

Se trata de un desarme que se generó por un “multihomicidio” que tuvo lugar en un restaurante del municipio, y que dejó seis ejecutados.

En aquel momento, la FGE señaló la certeza de que había “presencia” del narcotráfico y el crimen organizado en la corporación tlaquepaquense.

Pese a esto, el inicio de año fue igualmente desastroso para San Pedro Tlaquepaque, pues en el primer bimestre del 2018 se dispararon 290 por ciento los homicidios.

A esto, se agrega que el pasado 2017 –también según cifras oficiales–, fue considerado como “el año más violento de la historia en Tlaquepaque” y en el estado en general, al registrarse 160 homicidios dolosos, 947 robos a vehículos, y 544 robos a comercios tan sólo en esta demarcación.

Pese a estas cifras, María Elena Limón García pretende comenzar campaña al regreso de sus vacaciones para volver a hacer de Tlaquepaque tierra del crimen.

 Pero cómo reaccionó la alcaldesa

Ante la ola de violencia que azotaba en el municipio, la respuesta de María Elena Limón fue inesperada para muchos, la alcaldesa se fue de vacaciones en el periodo de semana Santa y Pascua.

Tras el desarme de su policía municipal, que fue catalogado por ella como una estrategia política en su contra orquestada desde el gobierno estatal para manchar su gestión, se lograron hacer varias precisiones.

Primero, el señalamiento directo de un policía municipal al que se le vinculó a proceso por el presunto asesinato de un compañero, sólo por dar contexto, recordemos que según la FGE, la víctima supuestamente fue privada de la libertad en la delegación tlaquepaquense de San Martín de las Flores, horas después fue localizado su cadáver en la colonia zapopana Los Cajetes.

Por cierto que fue en esta misma delegación de Tlaquepaque donde se localizó también el pasado 8 de marzo el cuerpo sin vida de un hombre apodado “El Botello Limón”, quien presumiblemente tiene relación directa con la alcaldesa, algo en lo que la presidenta no ahondó, pues pidió licencia a su cargo para buscar la relección.

Por cierto que de los 863 policías con los que cuenta el municipio, 125 reprobaron el examen de control y confianza, 79 siguen supuestamente en capacitación y el resto ya opera con normalidad. Asimismo, trascendió que tres elementos de la policía municipal que son investigados dejaron de presentarse a trabajar sin dar explicación alguna.