Miles de ciudadanos se quedaron en casa, otros están de vacaciones

Escuelas, dependencias de gobierno y negocios cerraron, con lo que hubo poca actividad; hasta entrada la tarde el tráfico se empezó a incrementar, aunque levemente

Por Rafael Hernández Guízar.

Ayer la ciudad se apreció sola, con las calles limpias, como en estos días puede verse/Fotos: Francisco Tapia

Ayer la ciudad se apreció sola, con las calles limpias, como en estos días puede verse/Fotos: Francisco Tapia

Calles casi solas se apreciaron ayer en Guadalajara, muchos de los habitantes prefirieron quedarse en sus casas, algunos otros salieron aprovecharon los punte ir a los balnearios cercanos como opción de distracción.

Ayer al ser jueves “santo”, el inicio de los días más importantes de la semana santa para los fieles católicos, en muchos de los negocios descansaron dando oportunidad a las personas para tomar un rato de relajación.

Las calles lucían casi solas la mayor parte del día, y no fue sino hasta entrada la tarde cuando el tráfico se empezó a incrementar aunque levemente.

“Ah pues ojalá que así estuviera diario, se puede andar tranquilo, es más así sí se disfrutad e la ciudad”, dijo un taxista que pasaba por la avenida López Mateos al cruce con Lázaro Cárdenas, el lugar donde empezamos un recorrido por las distintas avenidas y calles principales de esta ciudad capital.

“A todo dar, mire, hace yo creo que como 20 años que estaba así la ciudad, pero se fue poniendo de locos, y ya ahorita es un estrés tremendo que no se puede ni andar, es más, a ciertas horas es mejor ni andar en el carro porque hasta pasan accidentes porque todo mundo anda como muy estresado, pero ahora sí, hasta gastamos menos gasolina”, siguió el trabajador del volante.

Incluso avenidas principales como la Calzada Independencia, pese a lo transitado que a diario está, se podía cruzar sin problema alguno, ni si quiera la presencia de las obras de construcción de la línea 3 del tren ligero hacían que se aglutinara el tráfico vehicular.

Sin embargo, en el centro de la ciudad, sí se apreció una mayor concentración de gente; algunos que aprovechaban para salir a dar un paseo y así, tener un rato de esparcimiento, algo que aligeraba la opción frustrada de vacacionar para muchos.