No se roban las casas porque no pueden: Vecinos
La escasa vigilancia y la lejanía de esta parte de la zona metropolitana resultó una combinación irresistible para maleantes y drogadictos, quienes arrancan puertas, ventanas, protecciones, cableado e inodoros a viviendas deshabitadas, sin que la policía de Tlajomulco haga algo
Por Rafael Hernández Guízar

Cuando entró Alberto Uribe como alcalde dijo que aumentaría la vigilancia en fraccionamientos como Chulavista; ya se fue a otro hueso, por lo que su promesa fue tan estéril, tan hueca como las casas que dejan sin nada los ladrones/Fotos: Francisco Tapia
Chulavista en Tlajomulco de Zúñiga es tierra sin ley, advirtieron ayer vecinos de este fraccionamiento desesperados por la falta de seguridad en su zona.
Se trata de un sitio en el que los rateros actúan con total impunidad, y en el mejor de los casos “desbalijan” las casas, porque en muchas de las ocasiones, se meten y despojan de sus viviendas a las personas incluso, de un rato a otro, cuando salen a trabajar.
“No hay seguridad, no pasa la patrulla, nada. Las casas están así porque hay mucho rata que a eso se dedica, a meterse a las casas y cuando no te roban, van y se meten a tu casa, así que de todos modos ni qué hacer”, lamentó la señora María, una de las vecinas molestas con su presidente municipal.
–¿Y ante algo así qué hacer señora?
–No pues ahorita para denunciar un robo o cualquier cosa, tienes que agarrar a los rateros infraganti, pues así como.
–Pero se roban todo señora.
–Sí, de todo se llevan, te digo que si no se lo llevan, se te meten y ya se ponen a vivir ahí, cuándo los sacas. No hay nadie que te ayude, no hay nada.
Esta desesperada mujer igual que muchas otras, advirtió que Alberto Uribe, el presidente municipal con licencia que renunció a su cargo para ser el coordinador de campaña del candidato a la presidencia de la República por el partido Morena, Andrés Manuel López Obrador, dijo cuando entró en funciones que incrementaría la seguridad en el fraccionamiento y evitaría que proliferaran estos despojos, lo cual no sucedió.
“No cuál, le valió madre, vino y dijo que íbamos a tener seguridad y que sí iba a venir la patrulla y nada, igual que todos, vino, prometió y prometió y dónde está, ya hasta renunció, es como todos, les valió madres”, dijo Armando Garza, otro de los vecinos molestos.
En este sitio, la inseguridad es abrumadora, no sólo se cometen los robos por las noches, aprovechando la oscuridad, sino que a plena luz de día, los rateros llegan ¿ con camionetas, forzan las chapas, se meten a las casas y las dejan sin nada, literalmente, se roban hasta los medidores de electricidad.
A varios de los vecinos les han robado incluso las protecciones de sus viviendas, las puertas, los accesorios de baño y la instalación eléctrica: “Si no se llevan la casa es porque no pueden pero son bien cabrones, y descarados”, siguió el entrevistado.
“Y luego les hablas a la policía y parece que hasta estuvieran de acuerdo porque llegan cuando ya se fueron y se entretienen en preguntarte que cómo andaban vestidos, que por dónde se fueron, o sea pura pérdida de tiempo y así pues tienen tiempo los ratas de irse con toda calma, a toda madre no cree”, resaltó.
Debido a esto, los vecinos de la zona, al igual que muchos otros, señalaron que la seguridad la han tomado en sus manos y que ellos mismos serán los que se encarguen de los rateros, a los que prometieron escarmientos definitivos para que no regresen a estas comunidades.
