“Que ya no la chinguen estos cabrones”
Los taxistas otra vez hicieron colectivo y subían a los que cabían en sus automóviles, cobraron 10 pesos por persona
Por Rafael Hernández Guízar

“No es justo. A mí quién me va a reponer lo que ya no gané, si de por sí gana uno bien poquito, ahora con esto, pues peor”, dijo una mujer que quería llegar al centro de la ciudad y que tuvo que caminar por varios minutos hasta lograr que una patrulla le diera un “aventón”/Foto: Cuartoscuro
Durante el segundo día consecutivo del paro de camiones en la Zona Metropolitana de Guadalajara, pese al ultimátum del gobierno estatal, muchas unidades no circularon causando de nueva cuenta caos entre la ciudadanía.
Rutas como la 51 y 641 tenían muy pocas unidades en funcionamiento, lo que para muchos fue causa de llegar de nueva cuenta tarde a sus trabajos, ser regresados de las escuelas y dejar de llevar incluso el sustento a sus familias.
“No, que ya no la chinguen estos cabrones, en serio, no sé qué esperan para quitarles ya los permisos y dárselos los que si tengan ganas de trabajar, porque a qué chinga nos ponen en serio, yo ayer no llegué a trabajar y hoy tampoco, estoy seguro de que me van a regresar”, dijo una persona que pretendía llegara su trabajo y que por más de 45 minutos no había logrado abordar su camión, pues no pasaba.
De nueva cuenta, fue gracias a la policía vial, policía municipal y agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) que muchas de las personas lograron hacer sus actividades, aunque con mucho tiempo de retraso.
“No oiga, no es justo. A mí quién me va a reponer lo que ya no gané, si de por sí gana uno bien poquito, ahora con esto, pues peor”, dijo una mujer que quería llegar al centro de la ciudad y que tuvo que caminar por varios minutos hasta lograr que una patrulla le diera un “aventón”.
Y de nueva cuenta hubo también quienes hicieron negocio; los taxistas otra vez hicieron colectivo y subían a los que cabían en sus automóviles cobrando 10 pesos por persona.
Juan José, un taxista, explicó que se trataba de algo que hacían por la falta de unidades del transporte público: “No pues si quiere, de todos modos ni está pasando el camión”. Dijo el hombre a este reportero cuando le pregunté el por qué de la tarifa de a 10 pesos por persona.
Pero también hubo quienes usaron sus camionetas para llevar a la mayor cantidad de personas posible: “No estamos cobrando, es cooperación voluntaria, porque tenemos que pagar la gasolina, no podemos cobrar porque no tenemos permiso, pero ya si nos quieren dar algo pues está bueno” (sic), dijo una persona que conducía una camioneta pickup blanca que iba abarrotada de quienes querían hacer sus actividades.
