“Ya no sé qué hacer”, lamenta esposa de la víctima
Por Rafael Hernández Guízar

El joven José Carlos Díaz Landa ya perdió la visión de un ojo a causa del tumor que tiene en la cabeza y que se han negado a extirpar tanto en la clínica 78 del IMSS como en el centro médico de occidente/Foto: Francisco Tapia
Malos tratos y nuevas agresiones reportaron ayer familiares de José Carlos Díaz Landa, un joven al que hemos dado seguimiento tras denunciar que perdió la vista por una posible negligencia médica en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Martha Morales, esposa de José Carlos, el agraviado, lamentó que no haya respuesta a sus peticiones para la institución a la que responsabilizó del mal estado de salud de su marido pues dijo, que al no haberlo atendido a tiempo la enfermedad que lo dejó ciego, fue de mal en peor.
“Yo estoy muy deprimida porque no sé ni qué hacer con mi esposo, él ya no ve y está muy mal. Ya no sabemos ni qué hacer porque aquí en la clínica 78 nos dicen que ya no pueden hacer nada aquí, que vayamos allá, al centro médico; allá no nos dejan entrar, no nos reciben, entonces qué vamos a hacer, estamos solos como se dice. Me ofrecen una pensión y es una mentada de madre, ellos con eso se quieren lavar las manos”.
Y es que tras las denuncias antes publicadas, intervino la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) por medio de la cual se logró un acercamiento entre José Carlos y el IMSS donde se logró que fuera derivado con especialistas del Centro Médico de Occidente; ahora, la cosa se ha complicado para ellos, ya que le han negado la entrada al nosocomio.
“Fuimos a buscar al director de la clínica 78 otra vez por el problema del tumor de mi esposo, y en el centro médico estuve buscando a José Luis de la Hoya, que es el encargado del centro médico, lo buscaba porque me dieron un pase para ver al neurólogo para ver lo que le estaba pasando a mi esposo y saber qué iba a pasar con el tumor que le dejaron, qué iba a pasar con su enfermedad, porque ya no ve de un ojo. Ahora, Víctor Badillo me dijo que ya él se deslindaba, que aquí en la 78 él ya no podía ayudar en nada. Pero en el centro médico no me dejan pasar, me detienen los policías de la entrada”.
A la espera de una reacción por parte del IMSS tras esta nueva publicación, los ciudadanos se dijeron decepcionados y desesperados, pues igualmente sus denuncias ante las autoridades ministeriales han caminado a paso lento.
