Camiones sin acceso universal, pasan cada que quieren: Ciudadanos

Por Francisco Andalón López

Pese a que son más modernos y funcionales que los de las rutas tradicionales, los camiones de la ruta-empresa del derrotero de Artesanos no cumplen al cien por ciento con las normas técnicas exigidas por la ley de movilidad, criticaron organismos civiles/Foto: Francisco Andalón López

Pese a que son más modernos y funcionales que los de las rutas tradicionales, los camiones de la ruta-empresa del derrotero de Artesanos no cumplen al cien por ciento con las normas técnicas exigidas por la ley de movilidad, criticaron organismos civiles/Foto: Francisco Andalón López

Prevalecen algunas deficiencias en la primera línea de ruta-empresa que se puso en marcha hace seis meses por parte del gobernador Aristóteles Sandoval, consideraron integrantes de varios colectivos.

Esta ruta es la única troncal que se ha puesto en marcha, con número T02 y que transita sobre el corredor Artesanos, que incumple, por ejemplo, con las normas técnicas establecidas para el transporte público en la ley de movilidad.

De acuerdo con el análisis que emprendieron, una de las fallas está en la frecuencia de paso, que supuestamente se dijo cuando arrancó operaciones, sería de hasta cinco minutos en horas pico y siete minutos en horas valle, algo que se ha incumplido.

“Lo más común es que el camión tarda en pasar 11 minutos. Estos 11 minutos son la moda, pero no te aseguro que vaya a suceder, porque nos tocó observar que un camión pasar a justo después del otro, es decir, un minuto de diferencia o que incluso pudieran tardar hasta 26 minutos en pasar. No se está cumpliendo la meta que son cinco minutos y se pone todavía más grave cuando tienes que trasladarte en silla de ruedas porque tienes que esperar hasta dos horas”, lamentó Nayami Aceves, del colectivo Comparte la Ciudad.

En este tenor, lamentaron que las unidades no cuenten con rampas para personas con discapacidad, para lograr una accesibilidad universal, pese a que se había prometido que este sector no tendría complicaciones para poder trasladarse a sus destinos, quienes tienen que esperar hasta dos horas antes de que pase algún camión adaptado.

“No cumplen con los principios de universalidad, no funciona la mayoría de los parlantes para personas ciegas, no hay letreros en braille, no hay asientos para personas de talla baja, no hay escalón de cortesía en la bajada”, según Héctor Robledo, de Caracol Urbano.

En el caso de los operadores, también se detectó que trabajan más de ocho horas, pese al compromiso que no estarían más de este tiempo al volante, además que la percepción de los usuarios sobre el servicio deja mucho que desear, aunque la única ventaja que tiene es que cuentan con salario fijo, aunque no todos los operadores tienen contrato firmado ni las prestaciones de ley.

Con respecto a las unidades, se determinó que pese a que son más modernos y funcionales que los de las rutas tradicionales, no cumplen al cien por ciento con las normas técnicas de la ley de movilidad.

Por todas estas deficiencias, consideraron que la tarifa debe ser de siete pesos y no de nueve como se autorizó por parte del Comité Técnico de Validación de Tarifa, aunque el gobernador se ha pronunciado porque no habrá marcha atrás, ya que el costo de siete pesos les resultado insuficiente.