Lamentan vecinos de Atemajac de Brizuela

Querían hacerlo Pueblo Mágico, pero como está la situación decidieron que mejor no

Por Rafael Hernández Guízar

Habitantes del municipio de Atemajac de Brizuela se­ñalaron que la inseguridad se ha detonado en este municipio enclavado en la sierra. Se trata de una serie de ro­bos y la presencia de bandas de la delincuencia organizada que han sembrado el miedo entre los ciudadanos, pues dijeron que hay levantones y que luego son encontrados cuerpos en los caminos.

“No mijo y la inseguri­dad ya se puso fea aquí, an­tes era muy tranquilo pero ya no, ahora hay que cuidar­se”, dijo la señora Guada­lupe Ramírez, vecina de la cabecera municipal.

“A mí van tres veces que se me meten a la casa y me roban, me han hecho des­trozos y como vivo sola, se aprovechan de eso y vivo a unas cuadras de la presi­dencia municipal, imagínate lo que pasa en los pueblitos que están más lejos”, agregó la molesta mujer.

Dijo que la policía mu­nicipal es raquítica y que no sólo no cuentan con la ca­pacidad de enfrentar la pro­blemática actual, sino que entre los mismos ciudadanos deben cuidarse de los proble­mas más habituales, los ro­bos que se han multiplicado, sobre todo, a casa habitación aprovechando la oscuridad de muchas calles y la soledad de algunas viviendas.

“Y eso de que lo querían hacer Pueblo Mágico, que­dó nada más en intenciones porque tú crees que va a ser Pueblo Mágico si está así de inseguro, no te puedes ir de vacaciones o confiado a Gua­dalajara o a cualquier otro lu­gar porque ya sabes que cuan­do llegues puedes encontrar que se te metieron a la casa”.

Pese a tantas problemáti­cas, el municipio sigue espe­rando la posibilidad de que igual que a la demarcación si­guiente, Tapalpa, se le pueda dar esta distinción ya que de eso, dependería la posibilidad de potencializar el turismo a este sitio y así, reactivar la economía que según los ha­bitantes del lugar, es bastan­te complicada puesto que o migran a la capital jaliscien­se, Guadalajara, o se tienen que ir a los Estados Unidos a tratar de ganar dinero su­ficiente para la manutención de sus familias.