Supuesta reparación del ayuntamiento está parada
Se vuelve una grotesca aventura transitar por estas calles carcomidas, que quedaron raspadas por el ayuntamiento, que supuestamente se comprometió a repararlas… algún día
Por Rafael Hernández Guízar

Agujeros hasta de un metro de diámetro y 20 centímetros de profundidad se padecen en la calle Frías, en las inmediaciones del hospital Ayala, cerca del centro tapatío… Así quedó el “flamante” programa de reencarpetamiento de Enrique Alfaro/Foto: Francisco Tapia
Un enorme peligro acecha a los ciudadanos que acuden a recibir atención en el hospital Ayala del IMSS, en la zona centro de esta ciudad capital.
Se trata de las calles que fueron ‘intervenidas’ por el ayuntamiento de Guadalajara, se raspó la carpeta asfáltica para levantarla y colocar nueva, pero la obra quedó frenada.
“Pues qué pasa amigazo, eso es lo que nosotros preguntamos, la verdad que no se vale, eso es lo que queremos saber, qué está pasando porque no es justo que vinieron y nos dijeron que iban a arreglar la calle y a la hora de la hora nada”, dijo molesto Crescenciano Vargas, uno de los comerciantes de la zona.
“Es bueno que arreglen y eso nos da gusto, pero a todos nos está afectando; por ejemplo para el comercio es malo, sí nos han bajado las ventas porque como la gente ve que está así, ya dice ‘no, mejor ya ni ir’, y eso quiera que no pues sí nos pega”, siguió.
Entre baches, hoyancos y más pozos, el tráfico es abrumador por calles como Frías, una de las más afectadas vialidades por los zanjones que se pueden apreciar por todo lo largo y ancho de la calle.
Incluso, el trabajo inconcluso del ayuntamiento de Guadalajara muestra el empedrado que esta calle solía tener años atrás, algo que según algunos vecinos podría resultar más atractivo: “A mí sí, la verdad me parece que se vería mejor empedrado, mejor que arreglaran eso y así hasta se filtra el agua y se ve más bonito, como rústico”, indicó Jorge García, vecino de la zona.
Trasciende que ante la obra que se realiza, faltan señalamientos que indiquen antes de llegar a la zona en cuestión que se hacen trabajos de re encarpetamiento; asimismo tapar los enormes baches que se han formado, algunos en los que incluso se llega a tener un diámetro de casi un metro y al menos 20 centímetros de profundidad.
