Que mejor gaste en acabar con la inseguridad, o con los baches: Tapatíos

En sondeo tras la develación de “Sincretismo, otra pieza de ‘arte urbano’ impulsada por el alcalde tapatío, ciudadanos criticaron el elevado costo de la obra, $5.2 mdp, dinero que pudo perfectamente usarse en mejorar los servicios de la ciudad

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Tapatíos entrevistados consideraron que el fomento del arte urbano en la ciudad debería ser más público y en conjunto con los expertos, y no a discreción como se ha hecho hasta ahora, con un alclade que defiende a capa y espada sus carísimos megaproyectos/Foto: Elizabeth Ríos Chavarría

Tapatíos entrevistados consideraron que el fomento del arte urbano en la ciudad debería ser más público y en conjunto con los expertos, y no a discreción como se ha hecho hasta ahora, con un alclade que defiende a capa y espada sus carísimos megaproyectos/Foto: Elizabeth Ríos Chavarría

Confusos sobre su significado, sin encontrarle forma completa a primera vista y una obra con exceso recurso cara para lo que es, fueron de las primeras opiniones que algunos tapatíos manifestaron sobre la reciente escultura de Ismael Vargas denominada “Sincretismo”, la cual inauguró el alcalde Enrique Alfaro Ramírez antier a mediodía.

Ubicada en el camellón de Federalismo, entre las calles Hospital y Juan Álvarez, la escultura de nueve metros de altura ya ha suscitado las primeras y muy variadas reacciones entre ciudadanos que reconocieron, pero sobre todo, criticaron lo implementado por la autoridad municipal emecista.

En un sondeo realizado por Página 24 en las inmediaciones de la escultura, de las opiniones más reiterativas entre los tapatíos fue el excesivo recurso destinado a la misma –5.2 millones de pesos– cuando las necesidades de la ciudad son otras; así como lo ambiguo que les resultó la obra a primera vista.

“Pues lo de siempre, ¿no? Dinero de más cuando se podría usar para arreglar calles o mejorar los servicios municipales. Aunque el alcalde diga que no solo se trata de eso, pues por ahí debería empezar pues la ciudad que según él gobierna no está tan a la vanguardia ni tan bonita como según él dice, qué se vaya a las colonias más alejadas y luego hablamos de arte”, refirió el ciudadano, Raúl Monterroso.

El lunes, durante la develación de la escultura, Alfaro Ramírez aseveró que pese a las críticas se continuará con el programa de arte público con el cual hacen posibles estas obras. Sin embargo, para algunos otros tapatíos el fomento de esto en la ciudad debería ser más público y en conjunto con los expertos, y no a discreción como se ha hecho hasta el momento.

Pese a ello, lo confuso que les resultó a primera vista –pues la mayoría reconoció a la virgen de Guadalupe nada más– y al tomar en cuenta el monto destinado comparándolo con la inseguridad o lo abandonado de otros lugares, hizo que muchos cuestionaran las prioridades actuales de la administración.

“Medio uno le encuentra forma cuando la ve de varios lados, no soy experta, pero si cuesta varios millones pues entonces la preocupación de esta administración va encaminada a embellecer a la ciudad, por sobre la mejora de la seguridad de la que cada vez estamos peor”, agregó Gloria Macías.

A la fecha, el ayuntamiento sólo ha inaugurado dos esculturas pero se han aprobado tres como parte del programa de arte urbano. La primera fue “La Pluma” de Pedro Escapa, con un costo de 1.3 millones de pesos, develada el 31 de julio pasado; “Sincretismo” de Ismael Vargas, de 5.2 millones de pesos, y la que se encuentra en producción, “Cabeza adentro” de José Fors, con un costo de 4.5 millones de pesos.

Aunque se esperan otras colaboraciones más de artistas como Javier Arévalo, Dolores Ortiz, Jorge Méndez Blake, Mario Martín del Campo y José Dávila, las opiniones de la ciudadanía cada vez se encuentran más tendientes a criticar el excesivo gasto.