Ni alumbrado público ni vigilancia: vecinos

La escasa luz en la vía pública al anochecer genera que incluso menores de edad se vean envueltos en riñas callejeras; de día hay zonas donde el azote de los criminales no cesa, en mayor parte por la falta de patrullade de la Comisarìa tonalteca

Por Francisco Andalón López

Hay pocos puntos de la delegación de San Gaspar, en Tonalá, en los que puede respirarse tranquilidad; sin embargo, el poblado vive asediado por criminales que riñen y delinquen por sus calles/Fotos: Francisco Andalón López

Hay pocos puntos de la delegación de San Gaspar, en Tonalá, en los que puede respirarse tranquilidad; sin embargo, el poblado vive asediado por criminales que riñen y delinquen por sus calles/Fotos: Francisco Andalón López

Vandalismo, peleas entre pandillas en las que participan hasta niños que van a la primaria, luminarias que están encendidas de día y apagadas de noche y que son factor para la consecución de algunos delitos, principalmente robo a transeúntes, son cosas que a diario padecen habitantes de la delegación San Gaspar, en Tonalá.

“Hay mucha inseguridad, faltan más patrullas o vigilancia, aunque regularmente está tranquilo, salvo algunos lugares que sí está pues algunos chavos ahí haciendo delincuencia y bueno, pues aunado a la delincuencia yo creo que van de la mano, falta de iluminación”, consideró Ramón Salinas.

“No, no hay patrullaje, es muy raro que se vea. Unas partes sí están prendidas las luminarias, otras no, la mayoría no y sí aumenta la inseguridad, pues hay muchos rincones oscuros”, de acuerdo con Manuel. .

“Es una patrulla cada hora, bueno, tan siquiera del lado en que yo vivo medio pasan. Y las luminarias, ah eso siempre es así, en las mañanas prendidas en la noche apagadas”, de acuerdo con Trinidad Murillo.

Como en otros municipios, las luminarias están encendidas… de día. Como si estuvieran locas, no sirven de nada y los de alumbrado público no son capaces de ajustarlas. En el peor de los casos, las farolas de plano no encienden

Como en otros municipios, las luminarias están encendidas… de día. Como si estuvieran locas, no sirven de nada y los de alumbrado público no son capaces de ajustarlas. En el peor de los casos, las farolas de plano no encienden

En el caso de las madres de familia que tienen hijos, cuando pasan con ellos por las noches, tienen que evitar ciertos lugares porque no se puede pasar con total tranquilidad, tal como lo narró Evangelina en entrevista con Página 24.

“Pues está muy mal, mucho vandalismo, por eso salen muchos niños y se pelean, ya hasta de la escuela, salen y se dan pedradas y pues ya no hay seguridad, porque ya va uno caminando, digo córrele hija por acá, le digo, qué necesidad hay de andarse escondiendo, uno, dónde están los papás, pues también uno debe de enseñarle a los niños que no deben de hacer eso, por eso se empiezan a hacer las banditas”, contó.

Para esta mujer, no existen muchas posibilidades de desarrollo en esta zona y los niños, pese a que van a la escuela, no tienen más alternativas para pensar que existe otra vida más allá de las pandillas, que pueden estudiar y mejorar sus condiciones de vida, de ahí que desde niños sigan los pasos de sus hermanos u otras personas a las que ven como ejemplos y creen que no hay otra salida.

Por todas estas situaciones, pidieron al presidente municipal Sergio Chávez mejorar el patrullaje, además de atender otras necesidades, como la escasez de agua, deficiencias en el sistema de drenaje y mejorar las calles –que en algunas partes aún se mantienen con tierra–, todas estas promesas de campaña que hasta el momento no han sido cumplidas.