Protagonizaron una trifulca, aparentemente con comerciantes

Por Jaime Ramírez Castillo

Aficionados al futbol pro­venientes del Estado de Méxi­co hicieron sus “diabluras” y tendrán que pasar su estancia en Guadalajara en los separos de la policía municipal, y no en el Estadio Chivas, como lo tenían previsto, luego de ser detenidos en las inmediacio­nes de la estación San Juan de Dios de la línea 2 del tren ligero, donde protagonizaron una trifulca, aparentemente con comerciantes.

Poco antes de las 18:00 horas de ayer sábado, un grupo de aficionados del club de futbol Toluca, que acudieron a Jalisco para el encuentro contra las Chivas Rayadas del Guadalajara, se hicieron de palabras con algunas personas, supues­tamente comerciantes, que trabajan a las afueras del mercado San Juan de Dios.

Las palabras se convirtie­ron en empujones, y no tar­daron en comenzar a agre­dirse mutuamente arrojando algunos contundentes entre los integrantes de un grupo y otro, dejando como saldo algunos lesionados por con­tusiones leves, y una camio­neta tipo van con cristales rotos, situación que requirió de la intervención de la co­misaría municipal, que llevó a cabo algunas detenciones.

La comisaría tapatía in­formó que sus elementos “disiparon a los participan­tes de un connato de riña ocurrido en las inmediacio­nes de la estación del tren ligero San Juan de Dios”, además de efectuar el arres­to de algunas “personas que viajaban en un camión fo­ráneo que se dirigía hacia el Estadio” Chivas, quienes fueron conducidos hacia los Juzgados Municipales.

Tras la detención de los 35 aficionados mexiquenses, la policía de Guadalajara envió un comunicado en el que ad­virtió que “no permitirá que barristas de equipos locales o foráneos pretendan alterar el orden en la ciudad, además de que procederá con todo el rigor de la ley en contra de quienes no respeten los regla­mentos y leyes que permiten una sana convivencia”.

Cabe señalar, que aunque el estadio del Guadalajara está situado en la zona de El Bajío, en Zapopan, los hechos tuvieron lugar en la Perla Tapatía, y por ello es que fue la policía de Gua­dalajara la que intervino y realizó las detenciones men­cionadas.