Piden 25 integrantes del grupo 41 intervención del fiscal general

Por Rafael Hernández Guízar

“Nos obligan a trabajar desarmados y nos amedren­tan, nos dicen que nos van a correr y violan los protocolos y nuestros derechos”, denun­ció ayer viernes un integran­te del grupo 41 de la policía auxiliar del gobierno del es­tado, que pidió el anonimato por posibles represalias.

Al hacer público que son blanco constante de excesos por parte de superiores, 25 integrantes del grupo 41 de la policía auxiliar de la comi­saría estatal indicaron que in­cluso tienen que pagar sus bo­tas so pena de ser arrestados y reportados por mal comporta­miento o despedidos.

“Nos han explotado, nos han humillado, no nos están cumpliendo en los grupos auxiliares, nunca nos dan ni primas vacacionales ni lo del cheque del día del policía, pero sí nos contemplan para acuartelarnos para tiempo de elecciones, en revueltas y manifestaciones, y esa es una de las tantas anomalías que se cometen contra nosotros. No nos proporcionan equipo de trabajo, las botas las tenemos que comprar nosotros y nos dicen que si no, que vayamos descalzos o con zapatos, pero con la respectiva acta admi­nistrativa”, denunció.

-¿Y los mandan a trabajar sin armamento?

-Sí, nos estaban man­dando a Comisión Federal de Electricidad, son servi­cios para personal privado y nos estaban mandando sin armas, exponiéndonos y es una de las cosas que la dirección ha tenido conoci­miento y nunca toma cartas en el asunto, no resguardan nuestra integridad.

-¿Están trabajando o están suspendidos?

-Algunos compañeros es­tán por medio de engaños, acomodados provisionalmen­te, algunos están incapacita­dos, pero con la misma incer­tidumbre. De hecho, no hemos ni recibido las quincenas co­rrespondientes y si hablamos con nuestro comandante, nos dice que no sabe nada, si ha­blamos a la dirección, nos di­cen que es un asunto que de­bemos de solucionar nosotros de manera interna.

Además de los malos tra­tos, fue en febrero pasado cuando se les indicó que de­jaban de ser importantes para la corporación y simplemente no se les define su situación laboral.

“El día 22 de febrero del año en curso nos citó el direc­tor del grupo 41, el licencia­do Armando de Valdez, para decirnos que ya no podía con la solvencia económica para solventar al grupo, el cual nos ponía transferibles a 25 ele­mentos, nos dejaba para que fuéramos a buscar un grupo (…) Nos dijo que no iba a ha­ber liquidación, salimos muy molestos, uniformados y nos mantuvieron así sin armas, nos dijeron que le hiciéramos como quisiéramos que ya es­taba decidido, nos dejaron ex­puestos a la delincuencia”.

Sin saber cuál será su destino, los 25 policías auxi­liares que reciben un salario aproximado a los nueve mil pesos mensuales, resaltaron que no permitirían que sigan los excesos en su contra, por lo que a través de este diario llamaron al fiscal general del estado, Eduardo Alma­guer, para que revise el pro­blema y así puedan seguir laborando en un clima de estabilidad.