Sobresalió la ausencia de autoridades estatales, municipales y de la UdeG

Conmemoraron el 105 aniversario del natalicio de uno de los más grandes ingenieros de Guadalajara en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres

Por Francisco Andalón López

Lo paradójico del menosprecio de las autoridades es que apenas hace tres años se trasladaron los restos de Matute Remus a la Rotonda y cientos de personas caminaron desde el paraninfo Enrique Díaz de León de la UdeG hasta este lugar por considerar que se trata de uno de los personajes más sobresalientes del siglo 20 en la ciudad/Fotos: Francisco Andalón

Lo paradójico del menosprecio de las autoridades es que apenas hace tres años se trasladaron los restos de Matute Remus a la Rotonda y cientos de personas caminaron desde el paraninfo Enrique Díaz de León de la UdeG hasta este lugar por considerar que se trata de uno de los personajes más sobresalientes del siglo 20 en la ciudad/Fotos: Francisco Andalón

Autoridades estatales, municipales y hasta de la Universidad de Guadalajara (UdeG) desdeñaron el 105 aniversario del natalicio de uno de los más grandes ingenieros que han nacido en Guadalajara. Ayer viernes se llevó a cabo esta ceremonia para recordar a Jorge Matute Remus en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, pero lo que prevaleció fue la ausencia de funcionarios de primer nivel y las sillas que fueron colocadas lucieron semivacías.

Lo paradójico es que apenas hace tres años se trasladaron los restos del ingeniero a este lugar y cientos de personas caminaron desde el paraninfo Enrique Díaz de León de la UdeG hasta la rotonda por considerar que se trata de uno de los personajes más sobresalientes del siglo 20 en la ciudad.

Hombre visionario, adelantado a su época y con una perspectiva de ciudad integral, son tan sólo algunas de las virtudes que describen a Matute Remus. Una de las hazañas que más se reconocen fue el desplazamiento del edificio de Teléfonos de México en 1950 por la ampliación de avenida Juárez. A partir del 26 de octubre se llevó a cabo lo que para muchos era una locura: mover el edificio 12 metros, pero con todo y personal adentro, además de que en el interior estaban su esposa e hija para demostrar que el proceso era seguro.

Hasta ese momento, en México no se había movido ningún edificio, de ahí que se considerara una locura. Para hacerlo, utilizó una técnica ancestral, colocando una plataforma tendida debajo del edificio de mil 700 toneladas de peso, sobre la que se instalaron alrededor de mil 800 metros de rieles y con la ayuda de 12 gatos mecánicos tipo ferrocarril empujó el edificio sin causar daño alguno, suceso que se recuerda con una estatua en donde el ingeniero mueve el edificio.

“En la ingeniería todo es posible dijo Matute Remus y esa convicción es lo que nos ha hecho seguir adelante como ingenieros, como jaliscienses a través de la innovación; en 1950 don Jorge Matute Remus, al mover ese edificio impulsó el progreso de nuestra comunidad”, destacó Enrique Dau Flores, coordinador de asesores de Gobierno del Estado y quien también fue alumno de Jorge Matute Remus.

Otras obras en las que su mano estuvo presente fue la construcción de un túnel sobre avenida Federalismo para el paso del trolebús, instalaciones que posteriormente serían utilizadas para la línea 1 del tren ligero.

También fue el autor intelectual de la calzada Lázaro Cárdenas, previendo el aumento de vehículos que transitarían por la ciudad y que fue pensada como una vía rápida, en donde en 2011 se construyó el puente atirantado en su honor.

Fue rector de la Universidad de Guadalajara de 1949 a 1953, construyendo en este periodo el Instituto Tecnológico de la UdeG, en donde se encuentra la escuela vocacional, la preparatoria 12, el Instituto Politécnico, además del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías y fue el artífice para la creación del Centro Universitario de Ciencias de la Salud.

Otros cargos que ocupó fue el de presidente municipal de Guadalajara, de 1953 a 1955, siendo el autor de la construcción del viaducto para traer agua potable a los tapatíos desde Chapala, que mantiene esta función, pero estos logros no fueron recordados por la mayoría de funcionarios.