Cofepris quita sellos tras “mejoras”
El ayuntamiento tapatío se comprometió a resolver las 51 observaciones que la Comisión de Riesgos Sanitarios hizo el pasado martes tras cerrar el inmundo lugar
Por Elizabeth Ríos Chavarría y Francisco Andalón López

La Cofepris quitó los sellos de clausura del Rastro de Guadalajara, luego de que el ayuntamiento se abocara a la mejora del lugar; en un boletín, el gobierno municipal presumió que ya pintó algunas áreas, limpió los tinacos del lugar y se limpiaron los tanques de los corrales, entre otros pendientes/Foto: Cortesía
Aun cuando existían 51 observaciones la mayoría en cuestiones sanitarias lo que derivó a la clausura del Rastro de Guadalajara, ayer a mediodía la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) levantó la suspensión y el lugar comenzará a operar con normalidad ante la promesa de subsanartodos los señalamientos hechos.
Luego de una inspección exhaustiva que se realizó a mencionado lugar la Cofepris el pasado martes 24 de enero clausuró el lugar por contar con diversas inconsistencias de cuestión sanitaria en su función; y a pesar de que el alcalde Enrique Alfaro Ramírez acusó estas acciones como un “revanchismo político”, en los documentos que ellos proporcionaron se evidenciaron las razones por las cuales cerraron el lugar.
Mientras que Miguel López Escobar, secretario general del sindicato de trabajadores del Rastro, consideró que la medida fue un capricho, puesto que no se comprobaron las deficiencias que supuestamente ameritaban la clausura. Sin embargo, el lugar ya opera nuevamente.
De acuerdo con un comunicado mandado por autoridades municipales, la misma Cofepris acudió ayer a mediodía a retirar los sellos y levantar las medidas de seguridad consistentes en la suspensión temporal de trabajos en el lugar. Esto, con el compromiso del lugar de solventar todas y cada una de las observaciones que en días pasados se les hizo.
“Desde el pasado miércoles, el Rastro de Guadalajara atendió las observaciones y llevó a cabo una serie de acciones, entre las que destacan la limpieza y desinfección de tinacos; se reforzaron los equipos de limpieza, desengrase y pintura. Se hizo mantenimiento de termostatos, cámaras y tanques. Se limpiaron los extractores, se le da mantenimiento general a las lámparas”, se puede leer en el mismo comunicado.
Además –informaron– se pintaron las áreas operativas; se instalaron equipos para evitar fauna nociva; se analizó el cloro y PH en las aguas de proceso; se limpiaron los tanques de sangre, de corrales de bovinos y ceros; se le dio mantenimiento al transportador de canales y mamparas de lavado; se lavaron los sanitarios; y según informó la autoridad, la dirección de Obras Públicas apenas trabaja en el proyecto de la barda que dividirá el área de sacrificios.
Cabe recordar que las observaciones que derivaron su clausura fueron la suciedad en todas las áreas del lugar con equipos en deterioro; canales de desagüe sin rejillas, basura en canaletas y estancamiento de agua; en la línea de faenado de bovinos, terneras y cerdos los canales tienen contacto entre sí, así como las vísceras –cuando no se encuentran tocando el piso–; canales contaminados con contenido intestinal; personal sin uniforme adecuado (aunque el ayuntamiento lo desmintió); apilamiento de vísceras y cabezas en contenedores que se retiran cada dos días; así como la detección de telarañas, una cucaracha y una colilla de cigarro en el área de proceso.
Observaciones que en su momento el municipio tachó de minúsculas, asegurando que éstas no eran motivo para cerrar uno de los rastros más grande del país. Sin embargo y ahora que los sellos se levantaron, bajo la promesa de solventar lo que falte, el Rastro Guadalajara abrió sus puertas ayer para la recepción de ganado, aunque reanudarán los sacrificios y labores completas a partir del próximo lunes 30 de enero.
Con 53 años de antigüedad, el rastro de Guadalajara es considerado como el más grande del país, en donde se sacrifican diariamente 600 reses, 800 puercos y hasta 200 ovicaprinos.
