Pese a la promesa del alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, de ofrecer un lugar digno para ayudar a las personas en situación de calle, y a la inversión del ayuntamiento de Guadalajara en la mejoría del Centro de Atención Integral para personas en situación de indigencia (CADIPSI), la problemática sigue siendo cosa de todos los días en la ciudad.

Y es que, a pesar de la presunción del alcalde previo a la temporada invernal de albergar de 120 a 160 personas en el inmueble reinaugurado, resultan insuficientes las políticas públicas aplicadas por la actual administración.

Es por ello que para muchas personas en situación de calle, el amanecer con el frío temporal sigue siendo un riesgo, en una habitación que es una acera del centro de la ciudad, en contraste con los cristales que divide lo mucho, de lo poco, el tener del no tener, la comodidad de la miseria, el calor de un interior al frío de las urbes y mientras la publicidad de los exitosos llena de dinero y poder a unos cuantos, la mayoría batalla en un mundo indiferente y los gobiernos no hacen nada para erradicar la pobreza.

Y mientras tanto, el alcalde de Guadalajara, seguirá presumiendo la ciudad ficticia en la que los ciudadanos no sufren, siquiera, las inclemencias del tiempo. (Página 24 / Cuartoscuro)