“El gobierno federal me ataca porque alzo la voz”, lloriquea
El alcalde tapatío se quejó por la manera en que el lugar fue cerrado por la Cofepris, que encontró 51 problemas sanitarios en el lugar, desde falta de papel higiénico y alumbrado hasta problemas con el procesamiento de la carne; presumió que estos problemas ya están solventados
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Reina la suciedad en todas las áreas del Rastro de Guadalajara, además de que hay equipos deteriorados, canales de desagüe sin rejillas, basura en canaletas y estancamiento de agua; en la línea de faenado de bovinos, terneras y cerdos los canales tienen contacto entre sí, canales contaminados con contenido intestinal, entre otros riesgos sanitarios que el alcalde tapatío se esfuerza por minimizar/Foto: Cortesía
Por presuntas inconsistencias en su operación el Rastro municipal de Guadalajara fue clausurado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris); y aunque en el ayuntamiento tapatío ya se había anunciado una revisión a este lugar, por su parte el alcalde Enrique Alfaro Ramírez tachó estas acciones como revanchismo político.
Luego del posicionamiento que alcaldes metropolitanos emecistas dieron sobre los nuevos lineamientos sobre la defensa de las audiencias, el presidente de Guadalajara Enrique Alfaro Ramírez abordó el tema de la clausura del rastro municipal. Dijo que la mayoría de las ‘inconsistencias’ señaladas pueden ser solventadas en cualquier momento, mismas que no justifican la clausura de mencionado lugar, por lo que el emecista calificó estas acciones de “tendencia política”, y exigió su pronta reapertura.
Entre las fallas señaladas por la Cofepris, mismas que naranjas tacharon de “ridículas”, se encuentra la falta de papel higiénico, detergente, toallas desechables en los sanitarios; la falta de una delimitación física (barda) en las líneas de faenado de bovinos y porcinos; focos fundidos; telarañas en el área de proceso, entre otros aspectos.
“El día de ayer la Cofepris se negó a atender nuestro llamado a la sensatez y la responsabilidad. Nos parece que actuaron de manera dolosa, con intereses que desconocemos. Por supuesto en este momento existen muchas presiones de carácter económico que podemos decir, tendrían un interés específico en cerrar el rastro de Guadalajara. Lamentaríamos profundamente que la Cofepris se estuviera prestando para ese tipo de situaciones”.

El rastro es una porquería y lo clausuró la Cofepris por presentar 51 riesgos sanitarios, pero el alcalde tapatío se esfuerza por minimizar sus omisiones, viendo en el hecho un ataque del gobierno federal/Foto: Archivo Pagina 24
Al respecto, Alfaro Ramírez defendió que ante las inconsistencias encontradas en una revisión aparte realizada por el Coprisjal, ellos pidieron a los inspectores de la Cofepris amonestar o apercibir al rastro a fin de que solventara sus negligencias como el protocolo lo indica, llamado al que hicieron caso omiso y por el cual sospechan intereses de “otra naturaleza” detrás de estas decisiones.
Sin embargo y de acuerdo al acta de verificación sanitaria 17-PF-3314-00465-CD que el ayuntamiento de Guadalajara proporcionó, lo señalado por la Cofepris ascendió a 51 inconsistencias entre las que imperan cuestiones sanitarias como:
La suciedad en todas las áreas del lugar con equipos en deterioro; canales de desagüe sin rejillas, basura en canaletas y estancamiento de agua; en la línea de faenado de bovinos, terneras y cerdos los canales tienen contacto entre sí, así como las vísceras –cuando no se encuentran tocando el piso-; canales contaminados con contenido intestinal; personal sin uniforme adecuado (aunque el ayuntamiento lo desmintió); apilamiento de vísceras y cabezas en contenedores que se retiran cada dos días; así como la detección de telarañas, una cucaracha y una colilla de cigarro en el área de proceso.
Por su parte Alfaro Ramírez –como acostumbra hacer– minimizó estas observaciones al calificarlas de ínfimas y fáciles de resarcir, y culpó a intereses de terceros y al revanchismo de la autoridad federal hacia su gobierno. Más, cuando en inspecciones anteriores no se habían señalado aspectos que hoy se resaltan.
“Es verdaderamente inaudito lo que estamos viendo, y a mí me preocupa que estas sean algunas muestras ya de las ganas y los ánimos de revancha, porque desde Guadalajara levantamos la voz contra los abusos que ha cometido el gobierno federal, que estos sean ya ánimos de revancha contra nuestro gobierno y nuestra ciudad. Entonces, con toda claridad para que estén sin pendiente; esos temas que nos observaron ya están solventados, a ver si nos dejan operar el rastro de Guadalajara”, concluyó.
