Grandes empresas automotoras se van y no dicen nada

En el país hay pocas voces que critican el “proteccionismo” del presidente estadounidense; en Jalisco, el alcalde Alberto Uribe decidió que no comprará más vehículos a Chevrolet ni a Ford para el ayuntamiento, en tanto que jalisco tiene en su flotilla centenares de autos de estas marcas

Por Francisco Andalón López

La era Trump sólo traerá afectaciones a la economía mexicana por sus políticas de cerrar las fronteras y de amagar a empresas a volver a suelo estadounidense/Foto: Cortesía

La era Trump sólo traerá afectaciones a la economía mexicana por sus políticas de cerrar las fronteras y de amagar a empresas a volver a suelo estadounidense/Foto: Cortesía

Contados son entes públicos y empresas que han mostrado un pronunciamiento y acciones reales para presionar a las compañías de autos que dejarán de invertir en México, tal es el caso de Ford y Chevrolet, quienes han sido presionadas por Donald Trump, presidente de Estados Unidos para que dejen de pensar en México para recuperar su mercado interno.

El último que se pronunció por no comprar vehículos de estas dos marcas fue Alberto Uribe Camacho, presidente municipal de Tlajomulco de Zúñiga, quien reconoció que tenían más planes de adquirir vehículos de ambas marcas.

“Hemos comprado 99 vehículos Chevrolet, dos Ford y hemos decidido que los otros restantes que íbamos a comprar no lo vamos a hacer a estas dos empresas por la sencilla razón que no tuvieron la dignidad de quedarse a dar la batalla y dar la voz y hacer un movimiento, necesitamos la paz, no la guerra, necesitamos que se entienda que somos dos países vecinos, que no somos un patio trasero, que mucho les hemos ayudado para que sean competitivos internacionalmente y que mucho les ayudamos en su crecimiento petrolero que era mexicano y así muchas cosas más”, según el alcalde.

A través de redes sociales fue como hizo este anuncio, por considerar que en la era Trump sólo se tendrán afectaciones a la economía mexicana por sus políticas de cerrar las fronteras, sin tomar en cuenta el mundo en el que se vive y que podría derivar en una tercera guerra mundial.

“Nosotros tenemos un gran cariño por el pueblo estadounidense, por todos aquellos que piensan en la libertad, en la democracia, en la justicia, en la paz, en el mercado global también, pero evidentemente sin denostar a nadie, nadie es menos que nadie, quien no entienda eso, nos va a llevar a una guerra mundial tristemente”, aseguró el edil.

Otros que se han pronunciado por dejar de comprar vehículos de estas marcas son Alejandro Moreno Cárdenas, gobernador de Campeche, quien hizo este anuncio el pasado martes 17 de enero, así como las empresas Coconal y Grupo Experiencias Xcaret.

Jalisco, asiduo comprador de estas marcas

En el caso del Gobierno de Jalisco, de acuerdo con registros en la unidad de transparencia, de la marca Chevrolet, se cuenta con un padrón de 675 vehículos mientras que de Ford, el número es de 383 unidades de cualquier índole, lo que suma más de mil vehículos, pero hasta el momento, no ha habido un pronunciamiento formal para saber si se seguirá comprando a estas empresas que le responden a Donald Trump o si las inversiones seguirán como si nada hubiera pasado.

“Nosotros tenemos un gran cariño por el pueblo estadounidense, por todos aquellos que piensan en la libertad, en la democracia, en la paz, en el mercado global también, pero evidentemente sin denostar a nadie, nadie es menos que nadie, quien no entienda eso, nos va a llevar a una guerra mundial”, expuso Alberto Uribe, alcalde de tlajomulco, en su Twitter/Foto: Archivo Página 24

“Nosotros tenemos un gran cariño por el pueblo estadounidense, por todos aquellos que piensan en la libertad, en la democracia, en la paz, en el mercado global también, pero evidentemente sin denostar a nadie, nadie es menos que nadie, quien no entienda eso, nos va a llevar a una guerra mundial”, expuso Alberto Uribe, alcalde de tlajomulco, en su Twitter/Foto: Archivo Pagina 24

Lo único que se ha señalado, es que para reducir el gasto en gasolina, se tendrán inversiones para modificar los motores del 50 por ciento del parque vehicular para que ya sólo consuman gas natural, debido a que cuesta la mitad que la gasolina convencional, sobre todo en aquellas unidades que tienen ocho cilindros o más, como las Suburban de lujo, que cuentan con 10 cilindros.