Busca modificación a reglamento de giros comerciales
Una fracción de la normativa da “libre albedrío” al municipio para cobrar a comercios la tarifa máxima de uso de suelo, sin importar cuántos metros tenga el local; esto debe cambiar, porque le le pega a quienes menos tienen, de acuerdo con el regidor priísta tapatío
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Actualmente el ayuntamiento tapatío tiene facultad de elegir a su libre criterio las zonas en donde sí o no se puede llevar cabo la actividad comercial, lo que genera que a las zonas no marcadas se les aplique la tarifa más alta del uso de piso, situación que el regidor Sergio Otal consideró un exceso/Foto: Francisco Tapia
Con el fin de disminuir las afectaciones financieras de los pequeños comerciantes de Guadalajara, regidor priísta promueve iniciativa de reordenamiento municipal en la que se modifique el reglamento de giros comerciales; el objetivo, disminuir los cobros de uso de suelo.
Sergio Otal Lobo, regidor priísta de Guadalajara, trabaja para la aprobación de una iniciativa que reforme el Reglamento para el Funcionamiento de Giros Comerciales, Industriales y de Prestación de Servicios en el municipio, con el fin de adecuar el cobro de los permisos de acuerdo al tamaño de los espacios ocupados por los pequeños comercios de la ciudad.
Con las modificaciones que se hicieron en febrero de este año, se estableció la clasificación de las zonas de venta o uso de suelo, así como las zonas en donde se tiene prohibido el comercio. Sin embargo, dentro de los mismos cambios también se incluyó un apartado en donde se le da facultad al municipio de elegir a su libre criterio las demás zonas en donde sí o no se puede llevar cabo la actividad comercial, propiciando además que a las zonas no enunciadas se les aplique la tarifa más alta del uso de piso, de acuerdo con la ley de ingresos del municipio.
Por lo anterior, el tricolor señaló cómo con estas modificaciones se suscita un panorama no tan justo para los pequeños comerciantes o emprendedores que sólo tienen locales de menores proporciones, pues sin importar el tamaño de los mismos a todos por igual se les impone la misma tarifa por cada metro utilizado.
Es decir, al dejar zonas al libre albedrío del municipio, no se considera la poca o nula venta de producto –de acuerdo al giro de cada comerciante–, y en cambio sí se les eleva el cobro del uso de suelo de acuerdo con cada ejercicio fiscal, afectando así a pequeños comercios establecidos en la vía pública.
Ante tal panorama, Otal Lobo propone la modificación del artículo 98 de la ley de ingresos del municipio, a fin de que se retire el apartado que faculta al municipio a elegir las zonas en donde sí o no se puede permitir el comercio en la vía pública –respetando las que el municipio ya tiene prohibidas–, a fin de que a los pequeños comercios ya establecidos se les cobre una tarifa menor y de acuerdo a sus comercios.
