José Antonio Neri Tello*

“La poesía hace uso del lenguaje como material artístico o con fin artístico creativo, artístico en el sentido de libertad en cuanto a la no sujeción de las reglas gramaticales y sintácticas”, Víctor Hugo López/Foto: Cortesía

“La poesía hace uso del lenguaje como material artístico o con fin artístico creativo, artístico en el sentido de libertad en cuanto a la no sujeción de las reglas gramaticales y sintácticas”, Víctor Hugo López/Foto: Cortesía

El 11 de septiembre no es sólo una efeméride que recuerde el derrumbamiento de las Torres Gemelas, también es la fecha en la que se recuerda que, en 1973, el entonces presidente Salvador Allende fue derrocado en el Palacio de la Moneda en Chile; tal suceso llevó a la presidencia a Augusto Pinochet, quién convierte su gobierno en una dictadura. Durante esta etapa de la vida en Chile, las manifestaciones artísticas de cualquier índole estuvieron vigiladas y, en algunos casos, censuradas, ejemplo de ellos fue el brutal asesinato de Víctor Jara.

En la literatura, los poetas, que no pudieron salir del país, tuvieron que sortear una serie de circunstancias, a fin de mostrar su trabajo poético siempre al margen de la censura del régimen de Pinochet.

Víctor Hugo López (Santiago de Chile 1955) fue director de la revista Execute, del Centro de Estudiantes del departamento de informática de la Universidad Santiago de Chile, fundó el taller literario de la escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile y la Revista Literaria PIRKA. Asistió a clases de literatura que dictó Nicanor Parra y Enrique Lihn en la escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile en 1977, 1978, 1981 y 1982. Obtuvo el segundo lugar en 1978 en el concurso literario de la Sociedad de Carpinteros y Ebanistas de Concepción, también el segundo lugar del concurso literario Palabras para el hombre, ACU, en 1982 y mención honorífica en el concurso literario Vicente Huidobro de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Santiago de Chile en 1985, actualmente realiza talleres literarios.

Neri Tello: Quizá no se pueda definir la poesía, porque ello equivale a problemas de carácter filosófico y quizá ontológico a los que únicamente pudiéramos llegar a acercamientos ¿cómo se podría definir qué es el poema?

Víctor Hugo López: Es un constructo lingüístico connotativo, en mi parecer.

NT: ¿Qué lugar ocupa el lenguaje dentro de la vida cotidiana y cómo éste se traspasa a la poesía?

VHL: El lenguaje ocupa el lugar de ser lo que diferencia a la especie humana del resto de las especies, como creación de la especie humana para tener efectividad en la comunicación. La poesía hace uso del lenguaje como material artístico o con fin artístico creativo, artístico en el sentido de libertad en cuanto a la no sujeción de las reglas gramaticales y sintácticas. Se podría hablar incluso de lenguaje poético y no poético o cotidiano. El segundo es denotativo, es decir, dice una y sola cosa, no está sujeto a interpretaciones y el primero en cambio es connotativo, es decir está sujeto a interpretaciones, dice más de una cosa, incluso dice lo que no dice.

Por ejemplo:

Modo denotativo:

Pienso que tienes que interrumpir el embarazo.

Modo connotativo lo ejemplificaré con Pablo Neruda:

DESDE el fondo de ti, y arrodillado,

un niño triste, como yo, nos mira.

Por esa vida que arderá en sus venas

tendrían que amarrarse nuestras vidas.

Por esas manos, hijas de tus manos,

tendrían que matar las manos mías.

Por sus ojos abiertos en la tierra

veré en los tuyos lágrimas un día.

YO NO lo quiero, Amada.

Para que nada nos amarre

que no nos una nada….

NT: ¿Qué es lo que hace diferente el lenguaje cotidiano del lenguaje poético?

VHL: El primero es o tendría que ser denotativo y el segundo connotativo. Aunque el lenguaje cotidiano el habla de la calle es connotativo, por tendencia natural se usan metáforas en el habla diaria, sin embargo, en el lenguaje formal, legal, normativo, de divulgación es o debe ser denotativo, sin ambigüedades.

NT: ¿Cuál es la función de la metáfora?

VHL: Decir lo que el lenguaje formal y cotidiano no puede decir. ¿En qué momento la metáfora, le da alma, sentido y razón de ser al lenguaje poético? En el momento que devela algo que no estaba dicho, en el momento que crea una realidad, en el momento que ofrece una nueva mirada, por ejemplo, cuando a una mariposa la muestra como una mancha voladora.

NT: En Chile, existe una vasta tradición poética, si señalaremos los cánones que han hecho una identidad sobre la poesía que se hecho en tu país ¿cómo pudiéramos definir esa identidad?

VHL: Al observar la poesía escrita desde finales del siglo XIX hasta finales del siglo XX, es posible identificar dos ramas que nacen de un punto común y que luego se van separando para terminar volviéndose a unir. Una rama, en mi parecer, es más bien expresión de lo sensorial y transcendente, en la otra predomina lo racional y lúdico. En la primera veo un lenguaje más bien críptico, en la segunda aprecio lenguaje coloquial.

NT: ¿Qué poetas o qué libros deberían de leerse para entender el canon que se ha establecido?

VHL: Como punto inicial y raíz común Carlos Pezoa Veliz y los libros Alma chilena y Nadie dijo nada. Luego en la rama sensorial Gabriela Mistral y el libro Tala; Pablo Neruda y el libro Residencia en la Tierra; Gonzalo Rojas y el libro Miseria del Hombre; Jorge Teillier y el libro Muertes y Maravillas; Oscar Hahn y el libro Mal de Amor. En la rama racional Vicente Huidobro y el libro Altazor; Pablo de Rocka y el libro Grandes poemas, uno de ellos es Epopeya de las Comidas y Bebidas Chilenas; Nicanor Parra y el libro Obra Gruesa; Enrique Lihn y los libros La Pieza Oscura y A Partir de Manhattan; Floridor Perez y el libro Cartas de Prisionero. Y en la reunión de las ramas Raúl Zurita y el libro Purgatorio; Gonzalo Millán y el libro La Ciudad.

NT: Tu generación está marcada por la dictadura de Pinochet ¿qué fue lo que marcó a los poetas de tu generación?, ¿qué tenían en común?

VHL: Pienso que los poetas tuvieron la obligación de tener que escribir con exceso de connotación y bajo la censura y la autocensura, con el cuidado de evitar exponerse a apremios ilegítimos y también ser panfletarios. Además, carencia de industria editorial, de centros de investigación y escuelas de literatura, instituciones de difusión de literatura (centros culturales), además de escaza crítica profesional especializada.

NT: ¿Qué autores son importantes para entender tu generación, o la generación que nació y publicó en la dictadura?

VHL: Rodrigo Lira, Teresa Calderón, Helvira Hernández, Eduardo Llanos, y muchos otros. En 2008 la editorial Arlequín de Guadalajara publicó una antología de poetas emergidos en la época fascista, el antologador es el poeta mexicano Fabián Muñoz, el libro se llama Árbol de los libres, es una amplia muestra de los poetas que emergieron en la década de 1980 del siglo pasado.

Colaborador especial