Camiones que llevan tierra serán sellados: Semadet
El material que deja a su paso la tuneladora y que es llevado al Hoyanco ya no se esparcirá por la calles de la ciudad, pues “ya se trabaja” para evitar esto, aseguró funcionario de medio ambiente
Por Francisco Andalón López
Los residuos que son sacados del tramo subterráneo de la línea 3 del tren ligero por la tuneladora ya no quedarán tirados en las calles durante su traslado al Hoyanco, puesto que a los camiones de carga se les instalará un sellador para evitar que sean derramados.
Esta aseveración la hizo en conferencia de prensa Rigoberto Román López, director de Protección y Gestión Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), ante las molestias que ha generado el polvo que queda sobre algunas arterias, como Federalismo y el primer cuadro de la ciudad.
“En el caso de la línea 3 y en específico con el material que está saliendo de la tuneladora es un material que está saliendo húmedo, dentro del medio de mitigación se tiene que garantizar que ese material no escurra como tal; ya se está trabajando con la Procuraduría (Estatal de Protección al Ambiente, Proepa) para generar un sello en la parte de atrás de los camiones”.
“En la parte de arriba, como el material va húmedo, relativamente no tendría por qué llevar lona, porque el material no se va a mover, es el problema del sello; cada proyecto es particular, y ya hay un trabajo con el ayuntamiento y con la Proepa que están trabajando junto con Siteur (Sistema de Tren Eléctrico Urbano) y el Sindicato de Camiones para generar una solución para ese tema”, aseveró.
Se estima que la línea 3 del tren ligero genere dos millones de metros cúbicos de escombro, mismo que se ha enviado al predio denominado Hoyanco y que se ubica en las inmediaciones del cerro El Tapatío, en San Pedro Tlaquepaque, en donde se construirá un parque de ocho hectáreas para el disfrute de los vecinos de esta zona.
Estas declaraciones se dieron en el marco de la presentación de la norma ambiental que regula la generación, traslado y destino final de los residuos de construcción, demolición o restauración que anualmente suman 387 millones 762 mil kilogramos para que no sean depositados en barrancas, ríos o áreas protegidas como actualmente ocurre, siendo los predilectos el bosque La Primavera, la Barranca de Huentitán y la cuenca del Ahogado.
Para evitar que esto siga ocurriendo, de parte de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), ya se trabaja en la creación de una empresa para que este material se recicle y posteriormente sea utilizado en otro tipo de construcciones, con lo que la contaminación y afectaciones a áreas naturales se reducirían considerablemente.
