Al por mayor y a domicilio

Las compras pueden hacerse a través de paquetería, pues afirman que la hacen llegar a domicilio, y otras, incluso aceptan depósitos bancarios o giros por tiendas de conveniencia

Por Rafael Hernández Guízar

Sin control alguno se ofrece en redes sociales pirotecnia a bajo costo, algo que pone al alcance de menores la pólvora que ha generado ya pérdida de miembros en niños de varias ciudades del país.

Aunque las autoridades de los 125 municipios y el gobierno del estado de Jalisco han advertido de la peligrosidad de algunos de estos  explosivos, la venta de los mismos pulula sin control real de las autoridades.

En la red social Facebook, incluso se anuncian paquetes con grandes cantidades de palomitas, cohetes, barrenos, marcianitos y hasta los más peligrosos, como los denominados “puños de Hulk” y las “cabezas de dragón”, que en la Ciudad de México la semana pasada hicieron que un menor de 12 años de edad perdiera una mano y la mitad de la otra al explotarle uno de estos dispositivos.

Las compras pueden hacerse ya sea a través de paquetería pues algunas personas afirman que la hacen llegar a domicilio, y otras incluso aceptan depósitos bancarios o giros por tiendas de conveniencia.

Estas ventas se hacen en grupos donde hay miembros que son policías municipales, sin que el anuncio lleve a la captura de quienes ofrecen el producto ilegal.

Expertos de Protección Civil Jalisco han advertido que la peligrosidad de estos artículos se da incluso en las denominadas “luces de bengala”, las cuales si bien se consumen lentamente y se trata sólo de varillas con pólvora que no explotan sino que se van consumiendo poco a poco generando luz incandescente, las mismas son lanzadas y generan en muchos casos incendios difíciles de controlar.

Las autoridades han prohibido el manejo de pólvora no sólo por la peligrosidad de los artículos sino también por la precontingencia ambiental que se vive en el Área Metropolitana de Guadalajara; sin embargo, prueba de la falta de control real en esto, radica en la denuncia de que hasta en redes sociales puede adquirirse sin problema alguno.