Casos de intoxicados aumentan en diciembre: IMSS

Especialista del seguro social advirtió que mezclar medicina con embriagantes puede traer graves consecuencias, incluso la muerte, por lo que se sugiere tomar con medida

Por Rafael Hernández Guízar

“Si aquellos pacientes que, por ejemplo, toman analgésicos regularmente para controlar el dolor crónico de una osteoartritis ingieren también alcohol, pueden presentar erosiones en la mucosa gástrica y hasta sangrado”, reveló especialista sobre algunos de los riesgos de quienes se automedican y toman embriagantes/Foto: Cortesía

“Si aquellos pacientes que, por ejemplo, toman analgésicos regularmente para controlar el dolor crónico de una osteoartritis ingieren también alcohol, pueden presentar erosiones en la mucosa gástrica y hasta sangrado”, reveló especialista sobre algunos de los riesgos de quienes se automedican y toman embriagantes/Foto: Cortesía

Médicos de la delegación Jalisco del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advirtieron ayer de los graves riesgos a la salud que trae combinar alcohol con medicamentos, sobre todo en época decembrina.

Debido al incremento en la ingesta de bebidas embriagantes en la presente temporada decembrina, muchas de las personas acostumbran tomar alcohol acompañado de medicamentos, algo que resulta perjudicial para las personas, pues “el alcohol, al interactuar con una gran cantidad de medicamentos incluidos los analgésicos, los antibióticos, los desparasitantes y los reguladores de glucosa, desencadena diversas reacciones físicas que afectan a las personas”, dijo Ramón Iván de Dios Pérez, jefe del Servicio de Urgencias del Hospital de Especialidades del IMSS Jalisco.

“Si aquellos pacientes que, por ejemplo, toman analgésicos regularmente para controlar el dolor crónico de una osteoartritis ingieren también alcohol, pueden presentar erosiones en la mucosa gástrica y hasta sangrado”.

Aseguró que en esta época es común que las personas experimenten problemas de digestión, dolores de cabeza y musculares, lo cual es combatido –incluso sin consulta médica– con el uso de distintos medicamentos que al entrar en contacto con el alcohol conllevan reacciones perjudiciales.

“La mezcla de alcohol con antibióticos y desparasitantes es aún más peligrosa porque provoca una disminución del flujo sanguíneo que puede afectar gravemente al sistema nervioso central. Incluso en algunas comunidades pequeñas se solía combinar una mínima dosis de medicamento con cerveza, vino, etcétera, para darles a las personas alcohólicas un escarmiento”, agregó, aunque enfatizó que esto lleva a la muerte.

“Hay que tener mucho cuidado con este tipo de situaciones, lo mismo cuando la persona lleva tratamiento para controlar la diabetes. El alcohol es potencialmente cetogénico y glucogénico (aumenta niveles de cetonas y glucosa en sangre) por sí mismo”, de manera que consumirlo está contraindicado”.

Y como la diabetes ha alcanzado ya niveles exorbitantes entre la población mexicana, la mayoría de los enfermos deberían de evitar el consumo de alcohol; sin embargo, en caso de desear hacerlo, sólo puede ser en pequeñas cantidades, por ejemplo, 12 onzas si es cerveza, cinco onzas de vino tinto o de mesa y no más de una onza en caso de whiskey, tequila, u otra bebida con alta graduación de alcohol.