El Congreso promete ‘quitar’ beneficios salariales
Según lo avalado, se gastará con eficacia y racionalidad, pero se eliminarán bonos, fiestas, pagos de gasolina, viáticos o secretarios particulares; además, se contempla que ningún trabajador gane más que su diputado
Por Elizabeth Ríos Chavarría

Con lo aprobado por legisladores de Jalisco, al secretario general y titulares de áreas no se les podrán asignar vehículos, pues los que se adquieran en el Congreso local deberán utilizarse con estricto carácter utilitario/Foto: Francisco Tapia
Diputados locales aprobaron luego de más de un año de retraso el Reglamento de Austeridad y Ahorro, aunque éste pretenderá regir el gasto bajo los principios de eficacia, racionalidad y austeridad, no se tocarán los beneficios laborales y salariales del personal sindicalizado.
Luego de más de año y medio de retraso y de haber bajado en varias ocasiones el dictamen en un par de sesiones, diputados del Congreso local le dieron por fin luz verde a su reglamento de austeridad. A pesar de que se eliminarán beneficios como remuneraciones adicionales, bonos, fiestas, pago de gasolina con vales, viáticos o secretarios particulares; los empleados de base continuarán recibiendo sus prestaciones.
Aun así, entre lo ya aprobado se contempla el que todos los servidores públicos que trabajan en el Poder Legislativo tengan prohibido recibir un sueldo mayor al de los propios diputados o su superior jerárquico, así como compensaciones por finalizar su cargo o seguro de gastos médicos.
De acuerdo con lo explicado por el propio presidente de la mesa directiva del Congreso local, Oswaldo Bañales, además de eliminar viáticos, apoyos en efectivo o especie para realizar viajes al extranjero, equipos o servicio de telefonía móvil; a los diputados, secretario general y titulares de áreas no se les podrán asignar vehículos, pues los que se adquieran en el Poder Legislativo deberán utilizarse con mero carácter utilitario, ostentando un rótulo que los identifique como patrimonio del recinto legislativo.
Además, dentro de las modificaciones realizadas a este dictamen se pretende imponer candados al fondo revolvente o la caja chica, al exigir que las facturas sean a nombre del Congreso local, y así las comisiones usen su presupuesto asignado para actividades extraordinarias.
Quien se encargará de que se cumplan las nuevas disposiciones será la propia Comisión de Administración, quien deberá aprobar un programa de austeridad y ahorro, así como la optimización de las estructuras orgánicas y ocupacionales en el primer semestre de cada legislatura. Este programa deberá incluir lineamientos para la reducción del papel, fomentar la reutilización de los insumos, y establecer políticas públicas para el ahorro del agua y energía de las instalaciones del Congreso local.
Esto quedará asentado para que los nuevos lineamientos se sigan cabalmente en las siguientes legislaturas así como en la actual, y la propia Secretaría General deberá elaborar y publicar un informe anual sobre el trabajo realizado y los resultados obtenidos del programa que realice la Comisión de Administración.
