Pasan de largo para ver los Guachimontones

Aunque se debe transitar por la carretera que va a Etzatlán, sólo los fines de semana se puede apreciar la presencia de parroquianos en el lugar, que se encuentra semiolvidado por la autoridad

Por Francisco Andalón López

La presa La Vega es un destino paradisiaco que cuenta con mil 950 hectáreas y una gran cantidad de especies de aves y anfibios que se pueden observar desde la orilla; sin embargo, pese a encontrarse en las inmediaciones de otro destino turístico, los Guachimontones/Fotos: Francisco Andalón López

La presa La Vega es un destino paradisiaco que cuenta con mil 950 hectáreas y una gran cantidad de especies de aves y anfibios que se pueden observar desde la orilla; sin embargo, pese a encontrarse en las inmediaciones de otro destino turístico, los Guachimontones/Foto: Francisco Andalón López

Desconocida como destino turístico se encuentra presa La Vega, en el municipio de Teuchitlán, según comerciantes y pescadores de este vaso lacustre, pese a ser un destino paradisiaco que cuenta con mil 950 hectáreas y una gran cantidad de especies de aves y anfibios que se pueden observar desde la orilla.

De acuerdo con personas entrevistadas por Página 24, la gente sólo acude entre semana a visitar la zona arqueológica de Guachimontones, en donde se pueden ver parte de las pirámides que cuentan con una arquitectura peculiar.

“Basamentos cónicos escalonados y patios circulares que integran además un juego de pelota y varias terrazas y edificios. De acuerdo con los especialistas el patrón arquitectónico de Teuchitlán está compuesto por una pirámide central, un patio circular elevado que rodea la pirámide, una banqueta circular que rodea el patio, entre ocho y doce plataformas rectangulares sobre la banqueta y criptas funerarias subterráneas debajo de algunas plataformas. Cronología: 100 a. C. a 450 d. C. para su apogeo, con reocupaciones durante el Clásico tardío y el posclásico”, de acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Lo paradójico es que para llegar a la presa apenas hay que cruzar la carretera que lleva hacia Etzatlán y en este punto, sólo los fines de semana, se encuentra con varios visitantes, quienes pueden disfrutar las actividades recreativas que se realizan.

“Pues de vez en cuando hay actividades para sacar el lirio, ahorita tenemos una altura de bueno, hablar de los domingos 100 por ciento, lleno”, según Rubén Delgado Díaz, una persona que promueve la presa como atractivo turístico.

“Que baja el agua pero muy poco, como antes no, antes bajaba nomás que se veía el puro hoyito y ya tiene años que no baja, no baja nada”, destacó José Pesqueda Rodríguez, otro de los comerciantes de esta zona.

En presa La Vega convergen 25 especies de peces, 12 especies de anfibios, con “protección especial” y otros bajo amenaza de desaparecer; también hay 28 especies de reptiles y 149 especies de aves, de las cuales 35 son acuáticas, que se suman a las 57 especies de mamíferos, entre los que se hallan algunos característicos: más de una especie de murciélago y la reconocible nutria de río, entre otros.

Entre las actividades turísticas que se presentan en esta presa está el paseo por aerobote, que recorre toda la presa y se pueden ver algunas especies de aves que migraron durante esta temporada de frío.