Por miedo a ser víctimas del narcoestado: Anabel Hernández
“Lo que presentamos el conjunto de periodistas refleja los sentimientos que tenemos el ante esta brutalidad que vivimos actualmente”, explicó la periodista sobre “La ira de México”, libro que reúne dolorosas experiencias en el país, escritas por diversos autores
Entrevista – Segunda parte
Por Rafael Hernández Guízar

El libro “La ira de México” retrata con crudeza la situación actual de crisis de violación a derechos humanos que se está viendo en México; “son diferentes historias, por ejemplo, Lydia Cacho habla de la persecución que ella ha vivido como periodista, de lo que para ella ha sido tratar de salir de esto”, narró la periodista Anabel Hernández/Foto: Cortesía
Las violaciones a los derechos humanos que parecieran ya sistemáticas en un país como México y que por miedo a las represiones de un sistema coptado por el narcotráfico se albergan en un sentimiento de ira reprimida, muda.
“La ira de México” es un libro que recoge reportajes de Juan Villoro, Marcela Turati, Anabel Hernández, Lydia Cacho y Enrique Osorno, con un prólogo escrito por Elena Poniatowska y que brinda al lector la oportunidad de reflejarse en cada uno de ellos, que deja que fluya ese sentimiento que ha quedado reprimido ante un abuso de autoridad.
“Es un libro que retrata con crudeza pero realidad, la situación actual de crisis de violación a derechos humanos que se está viendo en México; son diferentes historias, la gente tiene que leerlo; por ejemplo, Lydia Cacho habla de la propia persecución que ella ha vivido como periodista, de lo que para ella ha sido tratar de salir de esto; habla de los periodistas muertos, habla de cómo ella piensa que en cualquier momento va a ser una de las que engrose esa fila de periodistas muertos”, sentenció la periodista Anabel Hernández, una de las autoras de este compendio periodístico.
Ella, una mujer que por dos años trabajó en una investigación a fondo para descubrir la verdad sobre la desaparición forzada que el gobierno federal perpetró contra 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, en Guerrero, narra en dos capítulos del libro el ataque a los jóvenes, algo que luego fuera objeto de las más fuertes críticas a escala internacional para la administración del hoy presidente de México, Enrique Peña Nieto.
“Yo hablo de lo ocurrido el 26 y 27 de septiembre del 2014 en Iguala, Guerrero. En un capítulo, las horas del exterminio, lo que hago es reconstruir minuto a minuto aquellas horas en las que fue el fuego contra los estudiantes y la desaparición forzada, y otro capítulo lo dedico a la tortura sistemática por la Procuraduría de Guerrero y la de la República para detener a personas que no estaban vinculadas, se les tortura de una manera brutal, llevo a las personas a estas mazmorras que tiene el gobierno federal, muestro el rostro de estos torturadores que se supone deberían de ser los funcionarios que nos protegen, no los que fabrican culpables”.
“Ayúdennos, nos están matando”…
Este era el grito de los estudiantes normalistas quienes trataban de encontrar auxilio entre los vecinos de la calle Juan N. Álvarez, de Iguala, quienes ante el miedo de ser masacrados por la Policía Federal preferían no abrir la puerta y dejar que a balazos les arrebataran la vida.
“Por eso se llama ‘La ira de México’, porque este libro es la ira de todos; escuchar a los vecinos, yo pude hablar con los vecinos que estaban en sus casas esa noche, que desde la mirilla de la ventana trataban de ver, que escuchaban las voces de los estudiantes, los balazos, y ellos narran con un gran trauma, con un gran sentimiento de culpa esto en lo que deben de decidir entre su vida y la vida de estos jóvenes que estaba pidiendo ayuda, por eso puedes ver la mirada llena de culpa de estos vecinos que confiesan ‘no abrí por el miedo de que pudiera pasarme a mí’”.
–Leer estas páginas puede hacer que cualquiera se sienta roto. ¿Qué pasaría por la mente de aquellos que eran espectadores de tal brutalidad?
–Por eso este libro creo que representa a cualquier persona que lo lea, podrá sentirse reflejado, creo que lo que presentamos el conjunto de periodistas refleja los sentimientos que tenemos el conjunto de periodistas ante esta brutalidad que vivimos”.
Pero no sólo es la historia de los 43 estudiantes de Ayotzinapa la que se muestra en esta obra.
Permite al lector también conocer historias desgarradoras que igualmente quedan en el anonimato, o al menos en la impunidad.
“Enrique Osorno, considerado como uno de los mejores cronistas, habla de la trata de personas, de trata sexual en La Merced; habla de la historia de una chica, de cómo es obligada y cómo funciona estas red. Marcela Turati habla de lo que ha sido para ella estos 10 años de guerra contra el narcotráfico, no olvidemos que esto empezó en diciembre del 2006 cuando toma posesión el entonces presidente Felipe Calderón y esta guerra que ha durado 10 años y cómo esta periodista, una de las primeras que dio voz a las víctimas, cómo ha sido escuchar a las víctimas”.
Sin miedo a las represiones, Anabel Hernández ha trabajado para revelar a los lectores la verdadera historia de lo que sucedió, la manera en la que se mintió a los mexicanos y cómo se ha protegido a capa y espada por parte del gobierno federal a los perpetradores de una de las matanzas más abominables de las que tengamos registradas en México contemporáneo.
