Las cámaras de videovigilancia que compró, obsoletas

Esto se vio claro en el caso del levantón al diputado federal Gabriel Gómez en septiembre de 2014 en Periférico, o con los granadazos al bar Ruta 66, en abril de 2013, donde una cámara de videovigilancia captó el follaje del árbol que la tapaba, sin poder aportar más elementos 

Por Francisco Andalón López

Las cámaras de videovigilancia que adquirió durante su administración el ex gobernador panista Emilio González Márquez (en la foto con su amigo Enrique Alfaro, alcalde de Guadalajara), nunca dieron resultado y hoy “son obsoletas”, según ha declarado el gobernador Aristóteles Sandoval/Foto: Archivo Página 24

Las cámaras de videovigilancia que adquirió durante su administración el ex gobernador panista Emilio González Márquez (en la foto con su amigo Enrique Alfaro, alcalde de Guadalajara), nunca dieron resultado y hoy “son obsoletas”, según ha declarado el gobernador Aristóteles Sandoval/Foto: Archivo Página 24

Las cámaras de videovigilancia de poco han servido en la zona metropolitana de Guadalajara y existen varios casos que así lo comprueban, tal es el caso del asesinato del entonces diputado federal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Gabriel Gómez Michel o los granadazos en bares de Javier Mina.

En septiembre de 2014, el legislador federal fue levantado sobre Periférico casi en su cruce con Juan de la Barrera junto con su chofer; un día después, el 23 de septiembre de 2014, los cadáveres fueron encontrados en una camioneta quemada en el estado de Nayarit.

El entonces fiscal de Jalisco, Luis Carlos Nájera Gutiérrez, responsabilizó a la policía de San Pedro Tlaquepaque de no haber hecho un monitoreo adecuado de las cámaras, puesto que la policía reaccionó media horas después del “levantón”.

Aunque las imágenes que se hicieron públicas de este secuestro no eran de la policía municipal, sino de las cámaras que eran operadas por la Fiscalía General y tampoco se hizo nada, pese a que en ese momento se contaba con la Fuerza Única Metropolitana (FUM).

El 1 abril de 2013, delincuentes realizaron dos actos de violencia en bares que se ubican sobre la avenida Javier Mina; el primero de ellos antes de llegar al parque San Jacinto, en el bar Gol que se ubica a la altura de la calle Cairo y el segundo en el bar Ruta 66, que se ubica en la calle 66.

En el primero de éstos, no se pudo captar el momento porque no había cámaras en las inmediaciones, mientras que el segundo sí se debió de haber captado, toda vez que había aparatos en dicho cruce, pero como los árboles no habían sido podados, no se pudo saber más datos de estos atentados que dejaron saldo de cinco muertos y 15 personas heridas.

Cámaras obsoletas

En 2011, por la realización de los Juegos Panamericanos en Guadalajara, el gobierno estatal que era encabezado por el panista Emilio González Márquez, adquirió 654 cámaras marcas Pelco y Dvtel, con un costo de mil 500 millones de pesos; el entonces secretario de Administración, Ricardo Serrano Leyzaola, indicó que captarían detalles de los delincuentes y hasta las placas de los vehículos, pero esto fue sólo discurso.

Nunca se pudo captar dichos elementos, y durante esta administración, con la llegada de Jorge Aristóteles Sandoval Díaz a la gubernatura del estado, se indicó que los aparatos eran obsoletos y que no había ningún equipo que pudiera hacer lo que se decía que hacían, tal como ocurre en series televisivas de Estados Unidos, como CSI.

En este caso, el proveedor fue Iusacell, que supuestamente enviaría la información que captaran los equipos a través de fibra óptica, pero como no contaban con la infraestructura, el pago de este dinero sólo sirvió para que la empresa pudiera ampliar más líneas.

Para la nueva adquisición de cámaras que tendrán un costo de 895 millones de pesos, la promesa es la misma, pero como aún no se conocen los pormenores de la tecnología, podría quedar en mero discurso como la vez anterior.