Sólo entorpece procesos: Doctor en derecho

La falta de cuidado de muchos agentes investigadores generan violaciones al debido proceso, hecho que abre la puerta a dejar en libertad a los criminales, criticó Lorenzo Sánchez

Por Rafael Hernández Guízar

Frecuentemente se dan violaciones al debido proceso por la falta de cuidado de muchos policías e investigadores lo cual constituye un problema serio para la integración efectiva de la carpetas de investigación, lo que echa por tierra los procesos contra criminales/Foto: Archivo Página 24

Frecuentemente se dan violaciones al debido proceso por la falta de cuidado de muchos policías e investigadores lo cual constituye un problema serio para la integración efectiva de la carpetas de investigación, lo que echa por tierra los procesos contra criminales/Foto: Archivo Pagina 24

Es corrupta e ineficiente la policía investigadora en Jalisco, sentenció ayer el doctor en derecho Lorenzo Sánchez Bravo, quien propuso la creación de una policía científica.

En entrevista con Pagina 24, el académico de la Universidad de Guadalajara (UdeG), que elabora un proyecto de nueva policía en el sistema de justicia oral –que por cierto habrá de votarse en breve en el Congreso del Estado–, dijo que el actual modelo de policía investigadora adscrita a la Fiscalía General del Estado (FGE) no funciona, es corrupta y causante de las constantes violaciones al debido proceso, es decir, gracias a ésta quedan libres los delincuentes.

Indicó que por la falta de cuidado de muchos investigadores se dan recurrentemente violaciones al debido proceso, lo cual constituye un problema serio para la integración efectiva de la carpetas de investigación, es decir, en la etapa previa al juicio donde ocurren faltas graves como violaciones a los derechos humanos, contaminación de la evidencia y detenciones ilegales, algo que echa por tierra los procesos penales.

En contraste, dijo que se debe de trabajar en 10 módulos específicos como son la creación de una policía científica que con personas capacitadas apliquen efectivamente la criminología y criminalística para dar los mejores resultados.

Asimismo, destaca la creación de una policía procesal que debería de garantizar el orden dentro de las audiencias en el sistema penal; la policía de protección, vigilancia y custodia que daría un “cuidado” especial a las personas inmiscuidas en los procesos penales; la policía de vigilancia y seguimiento a medidas cautelares, que serviría para garantizar el cumplimiento de órdenes de restricción, por ejemplo; destaca también la policía forense que cuidaría que las pruebas no sean contaminadas así como la preservación de los hallazgos.

Igualmente habría una policía interna de ejecución de penas, que estaría adscrita a la fiscalía de reinserción social, lo que permitiría bajar los índices de corrupción dentro de los  centros penitenciarios.

Ante el incremento de delitos dentro de los centros universitarios, se generaría un cuerpo especial que cuide las inmediaciones de los mismos; por otra parte, destaca también la creación de dos cuerpos especiales, la policía para adolescentes y grupos vulnerables, y la policía especializada para comunidades y grupos indígenas.

Finalmente, el académico, sostuvo que este grupo habría de ser dirigido por un comisario externo a la Fiscalía General del Estado, con la intención de hacerla operativa  y poner candados a las prácticas de corrupción que, dijo, predominan en la actualidad dentro de esta instancia procuradora de justicia.

Esta propuesta que habrá de ser votada en breve, forma parte de la reingeniería en el sistema de justicia que se trabaja ya bajo el mando de un cuerpo de catedráticos de la UdeG y expertos en derecho, bajo el mando del académico Francisco Jiménez Reynoso.