Cincelan piezas maestras en Guadalajara

Plaza Liberación fue el punto donde decenas de escultores se asentaron por varios días para dar a conocer su arte a la población, como parte de los eventos de las Fiestas de Octubre

Por Francisco Andalón López

Las piezas que realizaron los artesanos serán mostradas hoy por última fecha/Fotos: Francisco Tapia

Las piezas que realizaron los artesanos serán mostradas hoy por última fecha/Foto: Francisco Tapia

Concluyó el Vigésimo Séptimo Concurso de labrado de cantera y hoy es el último día en el que se podrá ver a estos maestros y escultores que llegaron de varias partes del país con la intención de darse a conocer, más allá de los premios que se ofrecen en esta justa y que van de los 10 mil a los 50 mil pesos.

Estos maestros y escultores se dieron cita en Plaza Liberación desde el viernes 14 de octubre donde mostraron sus técnicas, sus obras y buscando que el gusto de las artesanías y esculturas con este material pudieran convertirse en clientes.

Uno de estos participantes fue el maestro Guadalupe Trenado, proveniente de Querétaro, quien participó en la categoría de decoración, con una fuente de muro llorón con nueve patos que aparentaban volar sobre una cascada y en la categoría tradicional, con la realización de una virgen de Guadalupe.

Para este escultor, lo más difícil fue el tiempo, dado que tenía que tener lista la obra en 20 días para que pudiera ser calificada por los jueces, y además debía atender a la gente que se daba cita para ver otras obras que también expuso en el lugar que le fue destinado.

“Un poco más complicado es buscar el tema, buscar el nuevo diseño, porque pues hay que tratar de sorprender para poder así ganar el premio”, consideró, aunque su mayor satisfacción estaba en crear algo diferente a lo que habían hecho los demás artesanos.

Este maestro del labrado de cantera heredó el oficio y desde que era un niño se la pasaba en el taller de su papá, primero jugando y luego aprendiendo las técnicas para que se convirtiera en un digno heredero; considera que este oficio sí es redituable siempre y cuando se le dedique mucho tiempo.

“Me enseñó mi papá desde más chiquillo, pero ya de lleno desde los 15 en adelante fue ya de cuando comencé más en esto”, describió en entrevista con Página 24.

Quienes acudieron a Plaza Liberación, durante tres semanas pudieron escuchar el picar de las piedras pese al ruido de carros y camiones que transitan por las inmediaciones; será hasta dentro de un año cuando este tipo de sonidos tan peculiares podrá volverse a escuchar, siempre y cuando el ayuntamiento de Guadalajara les otorgue el permiso para su instalación y continúe esta tradición que forma parte de las actividades que tienen las Fiestas de Octubre, la feria de la ciudad.