Estamos hartos, critican habitantes
Desde la antepasada administración se tenían “grandes proyectos” para esta olvidada zona de Tlaquepaque; al día de hoy, los pasos a desnivel no se han concretado y son nido de delincuentes
Por Rafael Hernández Guízar
Vecinos de la colonia Las Juntas en San Pedro Tlaquepaque se dijeron olvidados de su alcaldesa María Elena Limón, ante la inseguridad y falta de servicios que es ya recurrente.
Pese a los muchos compromisos que desde la antepasada administración a cargo del entonces alcalde Miguel Castro Reynoso, hoy titular de la Secretaría de Desarrollo e Integración Social (Sedis) de Jalisco, se habían dado tras el confinamiento de las vías del tren y la destrucción de varias casas para colocar unos pasos a desnivel, nada se ha arreglado.
Sigue la inseguridad, las casas destruidas siguen siendo la guarida de los vagos y la falta de alumbrado es ya algo cotidiano.
“Nosotros estamos como olvidados porque pasa una administración y otra y otra y siempre es lo mismo, no hace nada, prometen todo y al final seguimos igual, yo creo que ya es porque así nos tocó vivir”, lamentó Karla Rodríguez, una de las vecinas afectadas.
“Muchos cerraron sus negocios, a otros les tiraron las casas y total que esto quedó así de feo”, siguió la molesta mujer.
Al recorrer el sitio encontramos la recurrencia en las quejas; distintos vecinos tenían los mismos reclamos: Falta de seguridad y alumbrado deficiente.
Por lo que respecta a la pasada administración de Alfredo Barba Mariscal, la situación fue la misma, tampoco se atendió el problema de fondo.
Locatarios y vecinos de esta colonia en repetidas ocasiones acudieron a los medios de comunicación para externar sus inconformidades y aunque obtuvieron resultados –escasos–, la actual alcaldesa poco ha hecho, dijeron, por restaurar la tranquilidad en la zona.
Los asaltos y robos a casa habitación en la zona son cotidianos; pero en este lugar, al igual que en otras colonias de San Pedro Tlaquepaque, los vecinos han perdido ya la confianza en la policía municipal, pues la capacidad de reacción de la corporación es muy deficiente.
Indicaron que incluso han tardado hasta 30 minutos en llegar a los llamados de auxilio, algo que los deja en estado de indefensión ante la comisión de delitos.
