En fraccionamiento Silos amenazan con cierre de carretera
El alcalde de Tlajomulco fue “jarabe de pico” cuando se presentó, pues aún padecen por la falta del vital líquido; exigen respuesta a sus urgentes demandas o habrá consecuencias, advirtieron
Por Rafael Hernández Guízar

Les prometieron que tendrían agua las 24 horas del día, pero sólo tienen el servicio una hora al día, lo que se convierte en una situación desesperante en el fraccionamiento Silos/Foto: Irvin González Flores
Hay nuevo ultimátum: si en dos semanas no se corrige el desabasto de agua, vecinos del fraccionamiento Silos en Tlajomulco de Zúñiga bloquearán la carretera a Chapala, advirtieron ayer.
Ante el desabasto de agua potable, la falta de seguridad y alumbrado deficiente que enfrentan a diario los vecinos de este fraccionamiento que se ubica sobre la carretera a Chapala, los habitantes de esta comunidad se dijeron hartos de las mentiras con que el alcalde Alberto Uribe se ha conducido a lo largo de su administración; por ello, sentenciaron que de no haber una respuesta a sus exigencias, no tendrán más remedio que cerrar de nueva cuenta esta vía, causando daños a miles de personas.
Sin embargo, por el miedo a que se les siga un proceso penal por obstrucción a las vías de comunicación como ya se ha hecho con vecinos de otras colonias que han bloqueado accesos carreteros, los afectados pidieron el anonimato, aunque señalaron que hace un par de meses, cuando se registró el último bloqueo de la carretera, el alcalde prometió justo al interior de este fraccionamiento que llegaría la ayuda, prometió también la veda de nuevos fraccionamientos en tanto no se tuviese la respuesta a la falta del vital líquido, lo cual no sólo se ha pasado por alto, sino incluso se ha dejado en el olvido, pues ya no se les dio seguimiento por parte de la Dirección de Atención Ciudadana del municipio.
Pero a decir de los afectados, la única manera de que se evite el cierre de la carretera sería con la presencia del alcalde, pues afirmaron ya estar cansados de tratar con directores de área que en nada resuelven los problemas.
Vivir sin agua
María es una ama de casa que tomó hace años la decisión junto con su marido de comprar una casa en este sitio; antes de llegar a este fraccionamiento era habitante de la colonia Rancho Nuevo en Guadalajara donde rentaba una vivienda, pero soñaba con la posibilidad de tener un patrimonio.
Al acudir al desarrollo inmobiliario, nunca pensó que su vida tendría que cambiar por completo, ahora las labores propias de su pesado oficio, el hogar, deben ajustarse a la posibilidad de contar con agua potable, algo que sólo llega una hora al día.
“Nos habían dicho que ya íbamos a tener agua a toda hora y no es cierto; al principio pensamos que era algo que se iba a corregir pero ya después de un tiempo vimos que no iba a ser así y pues imagínese, no poder ni ir al baño porque no sale ni gota de agua, como que no es justo, porque eso sí, pagamos predial, y eso no cuenta o qué”, sentenció.
Asimismo, resaltó que la falta de transporte público es un problema bastante grave que también causa muchos percances; deben caminar de la segunda etapa a la entrada del fraccionamiento, lugar que se encuentra en el abandono, pues hay varias casas deshabitadas que son un foco de infección ya que pululan las ratas de dos y cuatro patas.
“No pues está bien oscuro y diario anda una con el pendiente, mi muchacho se tiene que levantar bien temprano para irse al trabajo y lo bueno es que ya se va con mi marido porque antes cuando iba a la prepa me quedaba diario con el pendiente, nomás me levantaba a echarle lonche y se iba y yo me quedaba toda preocupada porque a cada rato se oía de asaltos”.
Casos como el de esta mujer abundan en este sitio donde los vecinos recalcaron que de no haber respuesta, el cierre de la carretera será inminente.
