Nuevas creencias los “protegen”

Como si se tratara de un ritual de hace dos mil años, los sicarios colocan monedas o balas en los ojos de sus víctimas para que La Muerte no sepa quién los mató

Por Francisco Andalón López

Francisco Gutiérrez Rodríguez, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), presentó la conferencia “Tanatología, muerte y duelo” en las instalaciones del CUCS/Foto: Francisco Andalón

Francisco Gutiérrez Rodríguez, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), presentó la conferencia “Tanatología, muerte y duelo” en las instalaciones del CUCS/Foto: Francisco Andalón

Sicarios y asesinos han modificado los rituales para venerar o evitar que La Muerte los castigue por sus fechorías, debido a que las ejecuciones han tomado otra dimensión, por lo que han implementado la colocación de dos monedas o dos balas en los ojos, pero no para que lleguen al inframundo como ocurría en la tradición griega, sino para que al llegar al “otro lado”, La Muerte no vea quién los mató.

De acuerdo con Francisco Gutiérrez Rodríguez, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), estos criminales han modificado la mitología griega, en donde se ponían dos monedas a los muertos para que al estar frente a Caronte, el barquero, éste los pudiera llevar al inframundo en donde tendrían un descanso eterno.

“Ahora en crimen organizado encontramos algunas muertes donde al sujeto le colocan dos monedas o dos balas, pero que además de pagar este viaje implica la situación de que la persona que ha fallecido no se lleve la imagen al otro mundo del que ha matado, del que le ha quitado la vida”, señaló el docente.

Por ello es que se ha incrementado la devoción hacia la Santa Muerte, cuyo significado es estar en paz con Dios y con el Diablo, a sabiendas que muchas de las acciones atentan contra la vida y ruegan para no ser castigados.

“El culto a la Santa Muerte representa estar en paz con Dios y con el Diablo, la niña fría, la pálida, esta mujer que va a cuidar las espaldas de algunos delincuentes donde van a encontrar en los penales tatuajes tanto en un brazo de un divino rostro como de la Santa Muerte”, añadió.

Aunque también existen otros delincuentes que le han perdido el respeto a la muerte, puesto que cuando asesinan a una persona, acuden al panteón para “rematar” el cuerpo y todavía cuando ha sido depositado en la tumba lo exhuman y le vuelven a disparar, como una manera de demostrar que quienes tienen el poder para quitar una vida son ellos.

Ayer, el investigador universitario ofreció la conferencia magistral “Tanatología, muerte y duelo” en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) como parte del festejo conmemorativo del día de muertos que cada año lleva a cabo la máxima casa de estudios de Jalisco, donde también habló de cómo el culto a la muerte ha tenido varias modificaciones desde el inicio de la humanidad y cómo es que se vive en varias partes del mundo y hasta de nuestro país.