Ante la impunidad, lo amenazan con cortarle un brazo
En Arenales Tapatíos, un hombre fue víctima de violento vecino; la policía zapopana lo derivó a la Cruz Verde, donde le dijeron que sin dinero no podrían hacerle nada; el Ministerio Público fue pasivo y sólo hasta que amagó con ir a los medios lo tomaron en serio
Por Rafael Hernández Guízar

“Les dije (en la fiscalía) que la persona había ido después de todo a decirme que no me iba a pagar nada y que si quería me iba a mochar el otro dedo o el brazo y le dije que quería levantar una denuncia, me dijeron que no, que eso se adjuntaba a lo que ya tenía, pero cómo si no sabía ni el número de expediente”, lamentó Carlos Della Roca/Fotos: Rafael Hernández Guízar
A Carlos Della Roca, le arrancaron un dedo de una mordida, lo perdió por posibles negligencias de la Cruz Verde de Zapopan y el Ministerio Público se negaba a atenderlo, denunció ayer a Página 24.
Fue durante la madrugada del pasado sábado cuando él se encontraba en su casa ubicada por la calle Plomo al cruce con Arenales en la colonia zapopana Arenales Tapatíos, cuando uno de sus vecinos lo agredió.
“Me arrancó el dedo con la boca, me mordió y me lo arrancó con la boca, me mordió el brazo y la mano; yo llame al 066 y llegaron las unidades de policía como a la media hora, le señalé al policía quien había sido y me dijo que no lo podían detener con la nueva ley, que no lo podían detener más que en flagrancia, me dijeron que fuera a los servicios del puesto de socorro a que me atendieran”, lamentó mostrándome su herida.
“Fui y me dijeron que qué había pasado, les dije y me indicaron que necesitaba una cirugía, le dije que cuánto costaba y me enseñó una hoja donde salía en 2 mil 125 pesos; le dije al doctor que no llevaba dinero y me dijo ‘ah, pues entonces vente mañana porque yo sí necesito rentar la mesa para atenderlo’”, dijo,
–¿Y usted perdió el dedo porque no lo pudieron atender?
–Así es, me dijeron eso que cuando consiguiera el dinero fuera para que me pegaran el dedo.
–¿Y mientras tanto usted iba traer abierto el dedo?
–Fue lo mismo que le dije al del Ministerio Público y lo único que hicieron fue que me inyectaron, me pusieron anestesia, me cepillaron, me vendaron y ya; fue el del MP a darme el parte de lesiones y la verdad que no quisieron dar el servicio porque no tenía para atenderme, no me canalizaron a servicio social, ni nada.
–¿Y en la Fiscalía qué le dijeron?
–Lo mismo, que tenía que levantar mi denuncia y que tenían que pasar dos días, que iban a mandar a unos agentes investigadores a checar cómo había estado todo con ese chavo y que ya después se ponían en contacto conmigo para ver qué onda, pero para esto no me dieron nada de la averiguación, yo le decía a la persona que si me daba una copia y me dijo que no, que fuera en dos días. Fui el lunes por la mañana y me dijeron que no estaban los de ese turno y que no tenían datos. Hoy (ayer) miércoles acudí y hasta que les dije que iba a ir a los medios checó de nuevo un libro que tenía ahí y me dio el número de expediente.
–¿Oiga pero usted es la víctima y no lo están tratando como tal?
–Pues no, no me están tratando así. Yo le dije que a veces cuando un perro mordía a una persona iban con la persona y le pagaban, a mí una persona me estaba arrancando el dedo y que yo necesitaba saber qué onda, que tengo tres chavos que mantener, que no puedo trabajar así, y necesito saber si me van a pagar o qué.
–¿Qué le pediría usted a las autoridades?
–Pues que agilicen el trámite porque cómo es posible que pase esto, porque no fuera otro, o un animal y ya estaría arreglado.
–¿Y usted cómo se siente?
–No, pues me siento muy mal, me arrancaron el dedo, no puedo trabajar, no puedo sacar dinero, le estoy batallando para sacar dinero, no tengo solvencia económica, no puedo hacer ningún trabajo por el dedo así, yo le pido a las autoridades que me echen la mano porque van tres veces que voy al Ministerio Público y me dicen que no tienen conocimiento, que todo se pasa a la 14 y que tengo que ir allá.
Pero no quedó sólo en la primera agresión; al día siguiente de lo sucedido, el agresor acudió a su domicilio para procurar nuevas amenazas, diciéndole que le arrancaría otro dedo.
“Les dije (en la fiscalía) que la persona había ido después de todo a decime que no me iba a pagar nada y que si quería me iba a mochar el otro dedo o el brazo y le dije que quería levantar una denuncia, me dijeron que no, que eso se adjuntaba a lo que ya tenía, pero cómo si no sabía ni el número de expediente”, siguió.
Por cierto que en la Cruz verde, según el dicho del ofendido, le dijeron que “si no tenía dinero que me fuera al Hospital Civil, que a lo mejor allá me salía más barato”, lo cual debería ser con el hueso expuesto, pues incluso la atención de emergencias se le había negado, según resaltó.
Trasciende que al no haber sido atendido dentro de las primeras horas del suceso nada se pudo hacer por su dedo y se le tuvo que amputar parcialmente.
Decepcionado del pésimo trato que ha recibido por las autoridades acudió a nuestra redacción para solicitar apoyo; de inmediato lo remitimos a la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ), donde ya siguen el caso para investigar el actuar tanto de los policías municipales como los médicos de la Cruz Verde Las Águilas y del agente del Ministerio Público.
