Se consumen menos libros que en Haití
Hay naciones pobres que tienen mejores hábitos de lectura que en nuestro país, cuyos ciudadanos no completa los cuatro libros leídos en un año
Por Elizabeth Ríos Chavarría

En estudios realizados por la UNESCO en torno a la lectura, de 107 naciones, México se encuentra en el escalón 106 del a lista/Foto: Cuartoscuro
En hábitos de lectura el país continúa en un crítico rezago, mientras que el promedio sigue en 3.9 libros al año, en otros países llega a ser hasta de 47 libros leídos al año; México es un país de no lectores, señaló experta.
Con la finalización de la sexta semana académica de “Letras para Volar” llevado a cabo por la Universidad de Guadalajara, en donde expertos se han reunido para hablar sobre los escasos índices de lectura que proliferan en el país, Yolanda Gayol, consultora internacional, aseveró que en México se lee incluso mucho menos que en países pobres como Haití y otros países africanos.
Dentro de la conferencia “Posgrado en literacidad: una propuesta de la UdeG”, Yolanda Gayol señaló la crisis que se vive al respecto en el país, al posicionarse en estudios realizados por la UNESCO entre los últimos lugares en cuanto a hábitos de lectura en sus habitantes.
“Leemos menos que los ciudadanos de naciones tan pobres como Haití o de algunos países africanos. El de México es uno de los índices (de lectura) más bajos del planeta (…). En una investigación sobre lectura coordinada por UNESCO, se clasificó a México en el lugar 106 de 107 países estudiados”.
Aunque –explicó– el correcto desarrollo de la habilidad lectora es uno de los puntos primordiales para un buen aprendizaje en todas las áreas del conocimiento, ya que propicia la capacidad de atención, observación y análisis, así como un ambiente de reflexión y diálogo con los demás. Sin embargo, recalcó que en México el promedio de libros leídos por año no sobrepasa aún el 3.9, a diferencia de otros en donde el promedio puede llegar hasta 47 libros.
Razón por la cual resaltó la importancia y el papel crucial que toman las escuelas y universidades públicas para mejorar los indicadores educativos, al fomentar prácticas de lectura y literacidad, logrando preparar a las nuevas generaciones.
Aunque la literacidad se refiere a la habilidad de comprender, evaluar, interactuar con los textos escritos para participar en la sociedad y desarrollar el conocimiento y potencial individuales, la especialista de la UdeG propuso reformar estas prácticas que existen en el país –pues el concepto se entiende de otra manera–, para utilizar una pedagogía más equilibrada que articule la escritura, la producción de textos de todas las disciplinas y la lectura.
“La literacidad según la OCDE se refiere a la habilidad de comprender, evaluar, utilizar e interactuar con los textos escritos para participar en la sociedad, alcanzar las metas propias y desarrollar el conocimiento y potencial individuales (…). Para nosotros, es el conjunto de prácticas que permiten hacer sentido del significado de un texto, que se entiende como cualquier recurso con intención comunicativa”.
