Tardan en atender reportes en la Sagrada Familia
Sólo vigilan las calles iluminadas, los alrededores del templo que da nombre a la colonia; no se meten al resto de la zona porque no tienen personal suficiente, según les dijo comandante
Por Rafael Hernández Guízar
Vecinos del barrio de la Sagrada Familia en Guadalajara renegaron de su policía municipal que no ha tenido la actitud esperada para atender los problemas de su comunidad.
La molestia de los vecinos se debió principalmente a la tardanza con la que se atienden sus llamados de auxilio.
“El problema es que cuando le hablamos a la patrulla porque haya alguien agresivo o sospechoso, por ejemplo, pues se tardan un montón y ya para qué, si se les habla es porque se tiene sospecha de que puede cometer un delito; ha pasado que alguien no nos da buena espina y lo reportamos, llega la patrulla como a los 15 minutos y ya para qué, ya se robó algo o pasó algo”, dijo Juan Antonio González, uno de los vecinos inconformes.
“Más hacia el templo es donde pasan constantemente, pero ya por las calles que están más alejadas no mucho, y el problema es que según nos dijeron unos comandantes que es porque no tienen policías suficientes, no sé, eso es lo que dicen, pero pues eso no nos da confianza”.
Mientras que las riñas entre pandillas locales han disminuido, los problemas de robo de autopartes se han detonado según los vecinos, quienes lamentan tener que dejar sus automóviles en las calles, pues muchas de las casas no cuentan con cochera o se da el problema de que sólo pueden guardar un automóvil en la misma y dejan otro afuera de su domicilio.
Al recorrer las calles de esta colonia, observamos abandono del ayuntamiento de Guadalajara, muchas de las calles muestran baches y hundimientos que a lo largo del tiempo se han reparado parcialmente, pero que cada temporada de lluvias aparecen nuevamente.
Lo lamentable para los vecinos en el tema de la inseguridad se debe principalmente a la cercanía con la Comisaría general del ayuntamiento, algo que según dijeron, podría ser combatido con un acercamiento directo de los patrulleros con los vecinos, activando programas como los que en muchas administraciones se han presumido, el policía de barrio por ejemplo, que luego de hacerse alarde del mismo deja de funcionar.
En tanto, son los mismos vecinos quienes cuidan de ellos mismos según dijeron, lo cual hasta el momento ha funcionado, aunque dijeron que sería más efectivo reforzar la vigilancia policiaca.
