Lenguaje cotidiano, la forma
Pensar la poesía y el poema, el acto creador y el instante de develamiento de las palabras, son algunas de las inquietudes del escritor de Knock Out
Por José Antonio Neri Tello*

“Lo poético es el instante de revelación, quizá en algunos textos con el sentido religioso de la revelación como si entráramos a una dimensión distinta, pero fundamentalmente la revelación, en el sentido de quitar velos y mostrar una realidad que está siempre allí y que nos parece invisible”, Darío Carrillo/Foto: Cortesía
Darío Carrillo (1972) nació en Guadalajara, sin embargo, cambió de residencia para estudiar la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad Veracruzana. Hace siete años que regresó para estudiar la maestría en Literatura Mexicana en la Universidad de Guadalajara. Como escritor, recibió menciones honoríficas en los Juegos Florales de Lagos de Moreno en 2004, 2008 y en 2016 recibió el tercer lugar de este Premio, en la categoría de cuento. Es autor del libro de poesía Knock Out editado por la Universidad Veracruzana.
Neri Tello: Quizá no se pueda definir la poesía porque ello implica problemas de carácter filosófico y ontológico, a los que únicamente pudiéramos llegar a acercamientos. Entonces ¿qué es el poema?
Darío Carrillo: En efecto, definir la poesía es muy difícil, cada poeta y cada lector de textos poéticos tiene su propia visión sobre lo que es poesía y cada uno tiene su propia definición sobre lo que es poesía. El poema es el artefacto hecho de palabras, busca atrapar la poesía. Octavio Paz, decía que era la casa de la poesía, lugar donde ella habita, o el lugar donde debería encontrarse con mayor facilidad. La poesía puede encontrarse en cualquier cosa, en cualquier actividad, en cualquier momento, pero el lugar donde se concentra más es en el poema.
NT: Y hablando de poesía, ¿qué lugar ocuparía dentro de la vida cotidiana, y cómo es que este lenguaje se extrapola al lenguaje poético? ¿Qué es lo que sucede en ese fenómeno?
DC: En esencia, el mismo lenguaje de la vida diaria es el mismo lenguaje del poema, aunque a veces no parezca así. A veces con algunos autores nos cuesta un poquito más trabajo entenderlo, o lo sentimos más alejados, pero fundamentalmente es el mismo idioma, el mismo lenguaje. Y si la poesía se puede encontrar en cualquier lado, entonces, también se puede encontrar en el lenguaje de todos los días, en el lenguaje cotidiano.
NT: ¿Qué tendría que pasar para que el lenguaje cotidiano se convirtiera en lenguaje poético?
DC: Cuando consigue articularse el lenguaje, de tal manera, que logra revelar algo. Lo poético es el instante de revelación, quizá en algunos textos con el sentido religioso de la revelación como si entráramos a una dimensión distinta, pero fundamentalmente la revelación, en el sentido de quitar velos y mostrar una realidad que está siempre allí y que nos parece invisible. El poema logra tener un lenguaje poético cuando se articula de una manera que nos revela una realidad que está siempre presente y que no vemos normalmente, ¿Cómo exactamente? Eso es muy difícil, porque poeta tiene una manera distinta de revelarnos el mundo, de revelarnos lo que logra observar y utiliza el lenguaje con características muy particulares. Hay poetas que se van a preocupar más por las imágenes, otros se van a preocupar más por la construcción, por el ritmo, por el mensaje, por despertarnos a una realidad social, y tratan de centrar el lenguaje de tal manera que revele una experiencia particular.
NT: En tus poemas, se nota el Knock Out, el recorrer esos espacios rudos, difíciles, ¿qué es lo que sucede con esto?
DC: En la situación en la que se encuentra el país todos andamos inmiscuidos en la violencia, es imposible que nos apartemos de ella totalmente, aun cuando la poesía nos sirve para evadirla, escaparnos; pero nos escapamos dentro de un ambiente hostil, a mí me llama la atención la violencia porque es una forma que se nos revela que somos vulnerables, que estamos solos, que somos frágiles y eso despierta muchas visiones del mundo. No creo que tema fundamental en los textos sea la violencia, pero todo texto que pretenda ser artístico ejerce violencia en el otro; voy a tratar de meterme dentro de tu cerebro, voy a tratar de tocarte debajo de la piel, aunque suene un tanto cursi… es una invasión al otro, es un intento violento de meterme en el otro.
NT: En el momento en que eso pasa, en el que el artista se apropia del otro de manera violenta ¿qué es lo que consigue o se busca?
DC: Lo que verdaderamente sucede cuando hay una cuestión artística es una revelación, nos muestra algo que puede ser cualquier cosa, nos puede mostrar que el lenguaje nos comunica quienes somos, nos puede revelar que el lenguaje es una forma de música, en el lenguaje tenemos la sensación de podernos acercarnos a los otros, aunque nuestra soledad sea intrínseca, que nos dé la sensación que podemos estar con el otro, aunque siempre estamos solos. Esa revelación, ese mostrarnos algo distinto es el momento poético.
NT: ¿Desde otra mirada, la poesía tendría que trabajar en uno mismo primero?
DC: Todos trabajamos con uno mismo. No podemos trabajar fuera de nosotros, aunque los intentemos. El lenguaje es la posibilidad más cercana de estar en contacto con el otro. Al utilizar el lenguaje que es de uso común podemos tener la sensación de que hay alguna cercanía con alguien más.
NT: En Jalisco existe una vasta tradición poética, ¿cómo se podría definir esa tradición, ese canon?
DC: No se existe algo que se pueda reconocer como poesía jalisciense, no creo que tengamos una marca específica, aunque exista quién hable del estilo tapatío. Creo que hay una variedad muy amplia de visiones de la escritura que no podría estar todos en el mismo costal. El canon sí se va haciendo de alguna manera en cuanto que cada uno de nosotros tenemos un canon, es la clásica idea de qué poetas te llevarías a una isla desierta, y todos somos una (isla) desierta y lo que cargamos, lo poetas que nos son afines, los poetas con los que sentimos algún vínculo, son los poemas que cargamos en nuestra isla desierta. Cada quien va haciendo su propio canon y, como vivimos socialmente, los grupos, los estudiosos, la sociedad va dándole más importancia a unos que a otros. En el canon tradicional se va formando con el tiempo y es el único que dirá que cosa será después.
NT: Y dentro de este canon tradicional ¿quiénes deberían estar para entender la realidad poética de Jalisco?
DC: En la Isla desierta que soy yo, te diría que los poetas que me llevaría son Luis Vicente de Aguinaga, Ángel Ortuño, Ernesto Lumbreras, Carlos Vicente Castro, me gusta mucho Jorge Esquinca, son los poetas del Estado, de la ciudad que ahora me acompaña, pero seguramente si viviera en otro lado y pasara incluiría a otros textos que tendría que ver con mi experiencia personal. Los poemas son construidos por quien escribe y por quien lee. Los que consideramos los grandes poetas son porque se nos parecen en algo, somos una isla desierta de egocéntricos, en la que, en realidad, los buenos son los que se nos parecen en algo, los que nos dicen las cosas que odiamos, las cosas que nos gustan, los que nos dicen cosas a nosotros.
*Colaborador especial
