Par de águilas

Por Moisés Navarro

En la escultura del águila “norte” ubicada en avenida López Mateos, al sur de Zapopan, “Es la puerta que abre el camino a Barra de Navidad, Puerto Jalisciense de donde partió el día 24 de noviembre de 1564 la expedición del adelantado Miguel López de Legazpi y Fray Andrés de Urdaneta que por mandato real del rey de España Felipe II, realizó la colonización de las Islas Filipinas…”/Foto: Cortesía

En la escultura del águila “norte” ubicada en avenida López Mateos, al sur de Zapopan, “Es la puerta que abre el camino a Barra de Navidad, Puerto Jalisciense de donde partió el día 24 de noviembre de 1564 la expedición del adelantado Miguel López de Legazpi y Fray Andrés de Urdaneta que por mandato real del rey de España Felipe II, realizó la colonización de las Islas Filipinas…”/Foto: Cortesía

Sobre la avenida López Mateos, un par de águilas se miran de frente, como aflojeradas, inmóviles siempre. Desde niño sé que una es macho y la otra hembra, pero aún no descubro cuál es cuál. A las dos les tocó mala suerte, aunque a una le fue peor: una resguarda las recaudadoras de impuestos del municipio y del estado y la otra a Televisión Azteca Jalisco, usted decida cuál es la más desdichada. Estas águilas ven tránsito día tras día, pero el tránsito vehicular no las ve a ellas; se han convertido en el equivalente de la casa abandonada a la cual ya nadie le presta atención o al anuncio espectacular de cualquier avenida que ya nadie ve. Estoy seguro que la gente que va a hacer filas enormes para realizar su pago en la unidad administrativa no las mira ni de reojo, tampoco la gente que sube y baja del camión que se detiene al borde de ellas.

El águila que despide al quien se dirige al norte tiene a sus espaldas una de las principales unidades administrativas del municipio de Zapopan, además de una recaudadora del estado de Jalisco, donde entre otros trámites, se puede sacar la licencia de conducir, la “carta de policía” o la cartilla del servicio militar. Está, además, la Dirección de Mercados Municipales, Catastro y otras oficinas. A un costado del edificio multitrámite existe una escuela para niñas ciegas, luego la sede de los periódicos Solo Ofertas, Solo Empleos, Solo Autos y Solo Casas; después oficinas del SIAPA y una Cruz Verde. Tiene una especie de media glorieta que sirve de estacionamiento para quien acude a cualquiera de estos lugares.

Es el segundo punto en importancia administrativa del municipio de Zapopan. Suele ponerse un tianguis navideño en sus jardines, y el día del Grito de Independencia, los puestos de fritangas y juguetes toman el estacionamiento. El segundo en importancia del municipio de Zapopan es quien da el grito. En el lugar de operaciones administrativas se coloca el escenario, en el cual, los alumnos del centro cultural Las Águilas, y músicos invitados ofrecen un espectáculo a los asistentes.

Miro al águila norte y  me entero que es “La puerta sur a la Costa de Jalisco”. De un lado del águila está escrita la explicación histórica del nombre de la carretera mas no la razón del porqué se eligieron estas aves para resguardar el lugar. Primero nos enteramos de la fecha: “1564-1964” nos dice el letrero negro con letras que se hunden en la cantera café tallada. Luego seguimos leyendo y vemos que “Es la puerta que abre el camino a Barra de Navidad, Puerto Jalisciense de donde partió el día 24 de noviembre de 1564 la expedición del adelantado Miguel López de Legazpi y fray Andrés de Urdaneta que por mandato real del rey de España Felipe II, realizó la colonización de las islas Filipinas, que culminó el 24 de junio de 1571 con la denominación del Santo nombre de Jesús”

El siguiente párrafo dice: “El pueblo y gobierno de México rinden homenaje a tan esforzados paladines de la cultura hispano-mexicana que hicieron posible la hermandad y actual amistad de las naciones mexicana y filipina dando nombre a la carretera Guadalajara-Barra de Navidad el nombre de Manila. Guadalajara Jalisco. Septiembre de 1964”. Así que ya sabe, si alguien por algún motivo le dice “ando paseando por la carretera Manila” no lo juzgue de loco, más bien, sienta envidia porque el tipo se dirige a las playas de Melaque y de Barra de Navidad.

El águila sur –que recibe a quien llega de Barra de Navidad– es más aburrida, está limpia, no tiene casi vehículos, no tiene palmas creciendo debajo de ella. Hasta su letrero es más simple: “Carretera federal Guadalajara-Barra de Navidad Manila. Fue puesta en servicio por el C. Adolfo López Mateos, presidente de la República, construida por la Secretaría de Obras Públicas con la cooperación inicial del gobierno de Jalisco. Guadalajara Jal. Septiembre de 1964”. Aunque el letrero sea aburrido, ciertamente refleja tiempos más simples, nada de Secretaría de Comunicaciones y Transportes, ni Sedeur, ni montones de secretarías que han ido y venido.

Detrás de esta águila está un sitio de taxis, una biblioteca con espacio especial para invidentes, un centro cultural, TV Azteca, un lugar para bailar música de banda, un table dance y una cancha de basquetbol.

De lo que no se salvó esta águila es de los horribles jardines que tiene a sus costados. Ambos diseños son responsabilidad de la televisora. Un par de flores enormes con colores pasteles están dibujadas en el suelo y funcionan como jardineras, estas flores son el símbolo de la TV Azteca y nos recuerdan de la forma más cursi que debemos vivir sin drogas, sólo que al centro de cada pétalo plantaron un maguey rodeado de piedras rojas. Al centro de una de estas flores está el maguey más grande y más descuidado que pueda uno imaginarse. No sólo su publicidad es incongruente, también es tacaña, todo su diseño hecho por y para ellos está pensado para no gastar en agua. Como toque final, tienen mástiles que sostienen carteles con sus productos principales, entre los que se incluye a La Romería, aparecen también sus noticiaros, su noticiero deportivo, sus programas de revista y los Zorros del Atlas, quienes ya con dinero y nuevo dueño, ni se parecen ni se ven bien.

Los monumentos son obra de los arquitectos Julio de la Peña y Jorge López Güitrón. Una de las fotografías más emblemáticas de los años sesentas muestra dos águilas solitarias en un llano solitario con un camino lleno de tierra y nulas construcciones. Se cuenta que al costado de una de estas águilas estuvo un parque de diversiones llamado El País de Magusín, un parque que se iba a convertir en una especie de Disneylandia tapatía. Sobra decir que no lo logró. El parque cerró a los pocos años de haberse inaugurado, nadie iba al lugar por estar demasiado lejos. Actualmente el tránsito vehicular es tan insoportable, que cualquier viejito podría llegar a su destino antes que cualquiera de estos carros que intentan salir de la ciudad a vuelta de rueda.

Estas águilas tienen su letrero turístico correspondiente (fondo negro, letras blancas y parte superior en rojo), que además de darnos nuestra ubicación, nos otorga información acerca del monumento. Según este letrero, cada águila mide aproximadamente veinte metros de alto. Están “hechas de piedra tallada” y “se distinguen por tener cabeza de águila en la parte superior y tener sus respectivas patas en la parte inferior”. Gracias a este letrero, por fin supe qué fregados eran estas piedras.