Peligrosa pendiente, denuncian vecinos
Tampoco se pone orden en el lugar, pues por el angosto trecho circulan impunemente motociclistas; además, cuando llueve la crecida del agua puede arrastrar personas, denunciaron
Por Rafael Hernández Guízar

Pesado y riesgoso resulta caminar por este callejón ubiado enfrente del lugar donde llegan los camiones de pasajeros a Acatlán de Juárez/Fotos: Rafael Hernández Guízar
Enorme peligro viven habitantes de la calle 11 Pueblos del municipio de Acatlán de Juárez, un callejón donde se vive un riesgo grande para todos debido a la pendiente del mismo.
Se trata de un angosto callejón que se ubica justo enfrente del lugar donde llegan los camiones de pasajeros al pueblo, algo que no rebasa los tres metros de ancho y por donde se ubican varias casas pero por donde pasan también motocicletas con el riesgo de atropellar a las personas debido a la poca visibilidad que también se tiene en este sitio.
Caminar por este callejón se convierte en una odisea para quienes a diario pasan por el mismo para llegar a sus hogares.
“No pues ya nos acostumbramos, cuando oímos que viene una moto nos hacemos a un lado y ya”, dijo una mujer entrevistada en este sitio.
“El problema es cuando llueve, ese sí es problema”, agregó.
–¿Por qué, sufren de inundaciones?
–No, por toda el agua que baja, si no se agarra uno bien, olvídese, se lo lleva la corriente.
Caminar por este diminuto callejón es pesado, la pendiente hace que quienes no son vecinos y no están acostumbrados a la misma, a medio camino tengan que hacer paradas para tomar aire.
Algunas puertas y ventanas se aprecian disparejas, uno de los problemas de haber construido sobre un cerro.
Por las orillas de la angosta calle pasan tubos de acero por donde se lleva el agua potable, mientras que por el aire se aprecian cables apilados por el servicio eléctrico, algo que da una sensación de apariencia de telarañas por la gran cantidad de estos que se apilan en las partes altas de las casas.
Pero no sólo es esto el problema de quienes viven en este lugar, la delincuencia ha crecido desmesuradamente, denunciaron algunos pobladores del sitio quienes prefirieron no dar su nombre por temor a represalias.
“No oiga, yo soy nativa de aquí y desde hace 40 años que no se ponía así de duro, está bien tremenda la robadera”, dijo una señora mientras tomaba un refresco al final del callejón.
–¿Y la policía señora?
–No pues bien gracias, y usted cómo está.
Desde la entrada de la presente administración, los robos a casa habitación han aumentado así como la presencia de personas que causan disturbios a plena luz del día, sin que haya freno aparente de la policía municipal, dijeron los vecinos.
