Violar su propio reglamento le costaría el cargo: Jaime Hernández

El restaurante se ubica en plena Plaza Guadalajara, enfrente de la presidencia tapatía, y aunque cazó a los comerciantes semifijos de la zona, no puso un dedo al restaurante que ilegalmente permanece en el sitio. Ya hay recursos para revirtir esto, advirtió activista 

Por Rafael Hernández Guízar

Aunque el reglamento de funcionamiento de giros comerciales en Guadalajara derogaba los decretos expedidos por la autoridad municipal para los comercios de la zona de intervención “centro histórico”, el restaurante Las Sombrillas, propiedad del funcionario zapopano Juan José Frangie no ha sido tocado por la ‘ley’ de Alfaro/Fotos: Rafael Hernández Guízar

Aunque el reglamento de funcionamiento de giros comerciales en Guadalajara derogaba los decretos expedidos por la autoridad municipal para los comercios de la zona de intervención “centro histórico”, el restaurante Las Sombrillas, propiedad del funcionario zapopano Juan José Frangie no ha sido tocado por la ‘ley’ de Alfaro/Fotos: Rafael Hernández Guízar

Enrique Alfaro Ramírez, el presidente municipal de Guadalajara podría ser suspendido de su cargo como alcalde al pasar por encima de las disposiciones del cabildo al permitir que la concesión del restaurante Las Sombrillas opere en el centro de la ciudad contraviniendo los reglamentos municipales.

Jaime Hernández Ortiz, miembro del Centro Estatal de Derechos Humanos Coordinadora 28 de Mayo, señaló en entrevista con Pagina 24 que el alcalde contravino las disposiciones del ayuntamiento para la modificación del Reglamento de Funcionamiento de Giros Comerciales, Industriales y de Prestación de Servicios, lo cual, deriva en una sanción directa que debe pedir el cabildo mismo a los diputados para que se le remueva del cargo.

“Él realizó una cacería contra todos los ambulantes en una actitud prepotente y altanera, sin tomarlos en cuenta, fueron levantados de su centro de trabajo, Alfaro señaló que esta era una disposición del pleno del ayuntamiento luego de que reformara el reglamento y en teoría según Alfaro iba a poner orden, pero básicamente es lo contrario, es el fracaso de la comisión dictaminadora y en el caso de Las Sombrillas, es totalmente ilegal”.

La petición –de la que Pagina 24 cuenta con una copia– fue recibida en el ayuntamiento el 18 de febrero y a la fecha, debería haberse ya emitido una respuesta por parte de la sindicatura, lo cual no ha sucedido. Parte de los argumentos de la petición, se sustenta en “el artículo 5 transitorio señala de forma expresa que se derogaban, se cancelaban todos los decretos expedidos por la autoridad municipal anterior para dentro de todos los comercios de la zona de intervención especial denominada centro histórico”, agregó.

“Resulta paradójico que en mero enfrente de su ventana de la presidencia pareciera que él no vio este negocio que es ilegal, porque el artículo decía que todo se derogaba, y sin embargo este negocio fue intocado, era para que lo hubieran levantado como levantaron a todos los vendedores, no debe existir ningún negocio fijo”.

Otra irregularidad señalada es el acuerdo que según Jaime Hernández se tuvo con la empresa constituida como persona moral, algo que igualmente, las disposiciones del cabildo van en dirección opuesta y niega toda posibilidad de pactar con una sociedad como esta para el otorgamiento de permisos para la venta en la calle.

“El reglamento decía con toda claridad que el gobierno de Guadalajara no iba a tener acuerdos con grupos, líderes o persona moral, esta es una asociación que la preside Juan José Frangie, cómo es posible que a una asociación sí le permite el permiso y a otras personas no se les da permiso, nosotros nos preguntamos si Alfaro se sujeta a las leyes o está por encima de las leyes”, sostuvo.

–¿O sea aplica de manera selectiva las leyes y reglamentos?

–Eso está sujeto a la ley, y no consta en que Alfaro diga que ya se tenía un permiso, no, ya se derogó y no hay por qué sostener acuerdos anteriores.

–¿Qué responden ellos ante esta situación?

–Todavía no se ha dado ninguna respuesta, apenas vamos a pedirlo ante un procedimiento en el Tribunal Administrativo; deberían tener tres meses y lo presentamos en febrero pero opera en nuestro favor que terminan siendo omisos porque podemos requerirlo en cualquier tiempo. Pero hay otras violaciones, por ejemplo, que va a haber un control estricto de los espacios, en esta zona hay más de 400 metros cuadrados y a los artesanos les reducen los espacios a un metro cuadrado y no les está dando oportunidad de exponer sus mercancías. Alfaro está propiciando daños a los indígenas y favorece a los ricos brincándose las leyes y las normas. Mientras a los pobres artesanos les cobra 50 pesos diarios y a este negocio, hasta febrero de este año, les cobraba cuatro mil pesos al mes.

Igualmente, se discute en el cuerpo del escrito el funcionamiento y existencia de una mesa dictaminadora que otorga los permisos para la venta en espacios públicos dentro del primer cuadro de la ciudad. Y es que al participar la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) la misma según el quejoso, se convierte en juez y parte, algo que viola principios fundamentales como la imparcialidad, y a la vez genera un conflicto de intereses, pues mientras a una empresa le permite la venta, a la ciudadanía se la limita.

Asimismo, se dejó en claro que es arbitraria la instalación de un negocio fijo cuando se habla sólo de la posibilidad de que haya semifijos, es decir, que por las noches el espacio público esté libre al paso mientras que el restaurante permanece en el lugar, algo que comparó con el programa banquetas libres.

Por cierto, que una de las más graves arbitrariedades que sentencia el documento es la venta de alcohol en la vía pública, pues aunque se trata de un negocio que opera al aire libre, el mismo se ubica en plena Plaza Guadalajara, frente a la Catedral tapatía.

De no darse la respuesta por el pleno del ayuntamiento, el proceso será escalado al Tribunal Administrativo del Estado de Jalisco (TAE) donde se resolvería la controversia a la que se acompañarían varios amparos –en juicios distintos– sentando el precedente de inequidad en la gestión del alcalde Enrique Alfaro.