Truenan vecinos de Alcalde Barranquitas
El Siteur prometió que haría efectivo el seguro de daños por las obras del tren ligero, los ajustadores acudieron a la zona y groseramente levantaron el registro de las pérdidas, pero se han vuelto a parar en la colonia, denunciaron los afectados
Por Francisco Andalón López

Vecinos de Alcalde Barranquitas temen que las lluvias azoten de nuevo sus domicilios, pues no han recibido apoyo por lo que perdieron en la pasada inundación, hace un mes. Pese a que trabajadores del Siteur instalaron equipo de bombeo en la zona: éste tiene que activarse manualmente/Foto: Francisco Andalón López
Olvidados, es como permanecen vecinos de la colonia Alcalde Barranquitas que perdieron parte de sus bienes por las inundaciones registradas el pasado domingo 14 de agosto, puesto que no han sido indemnizados pese a la promesa del Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur) de que se haría efectivo el seguro que se contrató por las obras de la línea 3 del tren ligero, a pesar de la insistencia de que éstas no fueron la razón de las inundaciones.
Una de las afectadas es la señora Leticia Barajas, quien vive en Santa Mónica 1018, quien narró cómo ajustadores de la aseguradora, de una manera grosera, acudieron para hacer el levantamiento de las pérdidas en cada una de las casas pero no han regresado para ofrecer más información o para decirles cuándo o cómo les serán cubiertos los daños.
“Mugres, como ellos dicen (a nuestros bienes perdidos), pero eran mugres que a nosotros nos servían, una silla que nos sentábamos, una estufa que era para cocinar, una lavadora que era para lavar; mugres, de dos tres años, pero eran nuestras mugres que nos servían a nosotros, que ahorita las estamos ocupando”, lamentó esta mujer en entrevista con Página 24.
A un costado de su casa, su hijo tenía una estética, de donde el agua se llevó todos sus productos y artículos de trabajo, por lo que ahora pide prestado un espacio con un amigo para que pueda obtener algo de dinero; si antes obtenía por día 500 pesos, ahora lo único que le queda son entre 150 y 200 pesos cuando mucho.
Ante las lluvias de los últimos días, el temor vuelve de nuevo, pese a la instalación de equipo de bombeo en la zona, que como tiene que activarse de manera manual, los trabajadores de la zona y quienes velan en el lugar, tienen que estar al pendiente de que no se registren inundaciones, de lo contrario, tendrían que echar a andar el equipo.
“(Se siente) mucho temor, porque mire, aún con estas máquinas de bombas de desagüe que pusieron; (el miércoles y viernes pasado) ya se estaba poniendo el agua de vuelta por la alcantarilla y ya se estaba saliendo el drenaje de su casa, me dice mi hijo: ‘Mamá, nos vamos a inundar’, pues entra uno en pánico, señor”.
Ahora también ha surgido un socavón sobre Santa Mónica que está a la espera de más agua que reblandezca la tierra para tragarse lo que se encuentra sobre la calle, sin que a autoridad alguna le haya interesado hasta el momento el problema, pero que podría atenderse hasta que una persona o un carro caiga en el hoyanco.
