Calle Pensador Mexicano, un desastre

Rafael Hernández Guízar

La vía alterna se ha convertido en un paisaje lunar. Los vecinos hasta temen salir a pie, ya que los baches llegan hasta los 30 centímetros de profundidad/Fotos: Rafael Hernández Guízar

La vía alterna se ha convertido en un paisaje lunar. Los vecinos hasta temen salir a pie, ya que los baches llegan hasta los 30 centímetros de profundidad/Fotos: Rafael Hernández Guízar

Vecinos de la calle Pensador Mexicano tronaron ayer contra Enrique Alfaro, su presidente municipal, al que acusan de ser ajeno a sus problemas por la enorme cantidad de baches que cubren lo largo y ancho de la vía, así como por la deficiente recolección de basura.

Se trata de una serie de agujeros en el asfalto que no se han reparado por el ayuntamiento tapatío y que causan daño tanto a personas caminando como a automotores, por tratarse de una de las rutas de desvío por la construcción de la línea 3 del tren ligero.

“No se puede ni cruzar la calle. Mire nomás el problema que tenemos, toda la calle está para llorar”, dijo Alberto Morales, vecino de la zona.

“Si va en el carro no puede pasar rápido porque se le amuela (descompone) y si va a cruzar la calle se tiene que esperar, porque o cae en el bache o se espera a que pasen los carros y pues ahí lo hayan a uno”, soltó.

“Es una vergüenza que estén así las calles, eso lo que nos hace pensar es que no le importamos a este gobierno, que ni nos ve ni nos escucha”.

Centenares de automóviles pasan por este sitio sufriendo daños a causa de los enormes agujeros en la carpeta asfáltica. Baches de hasta 30 centímetros de profundidad, que aparecieron a raíz de las desviaciones del tráfico por la construcción de la línea 3 del tren ligero.

La molestia de los vecinos se debe primero al cúmulo enorme de autos que pasan por las calles, seguido de la actitud omisa de las autoridades que se niegan al menos a taparlos con una mezcla de grava y chapopote.

“Nos ahogamos en basura”

Además de los problemas con los baches, vecinos de la calle Pensador Mexicano de la colonia La Loma en Guadalajara, deben soportar días y días con cúmulos de basura en las esquinas a causa de una deficiente recolección de desperdicios por parte de las autoridades.

Pese a los reportes, “hay semanas que pasan uno o dos días”, siguió el molesto vecino.

Aun con reportes a la línea de atención telefónica del ayuntamiento tapatío, poco se hace por parte de la administración de Enrique Alfaro para que se dé celeridad a la obligación del municipio: recoger la basura para evitar la propagación de enfermedades.