Usan pésimos materiales que no duran ni dos días: Automovilistas
Hace cuatro años se amplió esta vialidad con recursos millonarios del fondo metropolitano; aunque se prometió que serviría como ruta alterna a López Mateos, los conductores prefieren el tráfico a quedarse sin vehículo
Por Francisco Andalón López

Lo paradójico de este tramo de Camino Real a Colima es que se pueden ver muestras de que hace algunos días se realizaron acciones de bacheo y ahora, entre los que fueron tapados, han surgido nuevos agujeros, sin que esto importe mucho a las autoridades/Fotos: Francisco Andalón López
Los baches se han adueñado de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) como si se tratara de una plaga difícil de acabar, puesto que apenas se han tapado unos y un poquito más adelante, se han generado otros que dificulta una óptima circulación.
Uno de estos puntos es Camino Real a Colima, del lado de San Pedro Tlaquepaque, en donde se requiere de una gran destreza para transitar por la gran cantidad de agujeros de todos los tamaños que hay en algunas partes, lo que provoca que automovilistas realicen algunas maniobras peligrosas para evitar caer en estos agujeros que en algunos casos parecen cráteres.
“Son un peligro inminente principalmente de este lado, no hay circulación, a cada rato chocamos”, lamentó Jorge, un automovilista que a diario transita por este lugar y que destacó que hace apenas unos días se llevó a cabo una acción de bacheo, sin que diera buenos resultados.
“Los tapan, pero no sé qué material usen, porque el siguiente día o el siguiente ya están igual o peor; no se acaban los baches”, destacó Octavio Valdez, quien lamentó el pésimo estado de la mayoría de calles de toda la ciudad.
Camino Real a Colima fue ampliada con la intención de que se convirtiera en una ruta alterna a López Mateos, por la gran cantidad de vehículos que transita por la zona y por ser el acceso sur a la ciudad, pero estos agujeros impiden su cometido, de ahí que la mayoría de automovilistas opten por el tráfico por no dañar sus vehículos.
“Bastante interesantes (los baches), no pues bastante mal, definitivo, hay que ver si Tlaquepaque bachea o nos echa la mano, ojalá que en esta ocasión sí nos hagan caso”, consideró Luis Michel, otro automovilista que transita por esta vía.
“Sí, salen más a cada rato, la verdad sí es un desorden, jodidas de los carros a veces se quedan ahí, truenan llantas por los baches”, según Manuel.
Lo paradójico es que se pueden ver muestras de que hace algunos días se realizaron acciones de bacheo y ahora, entre los que fueron tapados, han surgido nuevos agujeros.
Esta vialidad fue modernizada hace apenas cuatro años con recursos del fondo metropolitano, para lo cual se invirtieron 145 millones de pesos para que supuestamente, desde el entronque con López Mateos hasta Periférico Sur se hagan 10 minutos, pero ahora este tiempo es el que le toma a un automovilista tan sólo en pasar esta parte del campo minado.
