Godoy, un cáncer en la Auditoría Superior
Inmerso en diversos escándalos, el auditor superior goza de total inmunidad por tener el favor de los presidentes municipales
Por Francisco Andalón López

Alonso Godoy es uno de los burócratas más caros que tiene Jalisco, mismo que ha permanecido en el cargo por los favores que le deben diversos actores políticos/Foto: Cortesía
Faltan menos de cuatro meses para que se determine el destino que tendrá Alonso Godoy Pelayo, auditor del estado, quien ha permanecido en el cargo desde 2004, cuando dicha instancia dependía de la comisión de vigilancia del congreso, y a pesar de los múltiples intentos por correrlo, simplemente se ha aprovechado de ‘limpiar’ las cuentas públicas de diversas instancias para que no sea destituido.
Desde que el auditor Alonso Godoy tomó posesión de este cargo, se ha visto inmerso en diversos escándalos, como el haber recibido 10 millones de pesos de vacaciones no tomadas, a pesar de estar prohibido por la Ley de Servidores Públicos.
Construyó un nuevo edificio para la Auditoría Superior del Estado que parece una fortaleza, para lo cual se gastaron 318.2 millones de pesos y, el predio en el que se edificó, se encuentra en un litigio para determinar la propiedad del mismo, puesto que al que se le compró aparentemente no era el dueño.
Este terreno le costó a la auditoría 69.5 millones de pesos, pero a la empresa que lo vendió, meses antes, le costó 39 millones, por lo que nadie hizo nada a pesar del sobreprecio en el que fue adquirido.
Pero el auditor también hizo lo mismo con un predio que le vendió a la Universidad de Guadalajara en Autlán de Navarro en 2009, que tenía un valor catastral de 344 mil 499 pesos y se los vendió en 28 millones para la construcción de Centro Universitario de la Costa Sur.
De las últimas que ha hecho el auditor, se encuentra el haber cambiado en octubre del año pasado 10 tsurus por camionetas de lujo con un costo de 320 mil pesos cada una, cuando tanto se ha hablado de aplicar un programa de austeridad debido a los recortes presupuestales.
Además. su familia también se ha beneficiado, puesto que su suegro, Alfredo Vargas Padilla, recibió 5 millones de pesos del Congreso del estado durante las legislaturas 57 y 58 por la venta de formas valoradas, aun cuando no era proveedor.
El auditor del estado es uno de los mejores pagados, con un salario de 193 mil pesos mensuales brutos y la dependencia a su cargo cuenta con un presupuesto de 281 millones de pesos anuales, sin que se pueda hacer nada en este momento, puesto que, a pesar de que se avaló que nadie gane más que el gobernador, quien percibe un salario de 166 mil pesos mensuales brutos, la ley no es retroactiva y lo único que puede pasar, es que se le congele el salario.
Iniciativa privada, organizaciones de la sociedad civil y algunos políticos han pedido su destitución, sin que hasta el momento sus voces hayan sido escuchadas. Lo último, es que el Congreso del estado estaba auditando a la auditoría, aunque suene paradójico, y aunque se dijo que los resultados se darían a conocer a finales de mayo, han pasado dos meses desde entonces y no ha ocurrido nada.
Ahora, la decisión de los que tanto han cuestionado el trabajo del auditor se encuentra en sus manos y podrían evitar que se encuentre en un nuevo periodo de seis años en el puesto o buscar a una persona más idónea.
Voces en contra
Hace dos legislaturas, el auditor estuvo en vilo, puesto que pretendían correrlo y, para ello, en el congreso se presentó un punto de acuerdo para que Alonso Godoy fuera destituido, pero hubo un voto que lo salvó: el de Héctor Álvarez Contreras, quien en ese momento fue diputado del partido acción nacional (PAN) y venía saliendo de su trabajo como alcalde de Zapotlanejo, mismo puesto que actualmente tiene, pero ahora por movimiento ciudadano (MC).
Esto le generó diversas críticas, sobre todo del PAN, por considerar que estuvo en sus manos el poder destituirlo como tanto se había dicho, pero no pudo ser posible bajo el argumento que, desde su perspectiva, no había hecho un mal trabajo y no se habían comprobado las corruptelas que se le adjudicaban, lo que le ganó críticas de Gildardo Guerrero Torres, diputado durante la legislatura pasada.
“El auditor hay que decirlo, hemos insistido una y otra vez que se tiene que ir ese señor, todavía en la pasada legislatura fueron los panistas los que querían que se fuera y el único voto que lo salvó es el que ahora está en movimiento ciudadano, Héctor Álvarez”, argumentó el 20 de marzo del año pasado.
El último que se ha pronunciado por la salida del auditor, ha sido Augusto Valencia López, diputado de MC en esta legislatura, quien ha acusado al auditor de tener inmunidad debido a que quienes han sido alcaldes lo han beneficiado con mucho dinero para que no haga observaciones de las cuentas públicas.
“Es el resultado del uso de dinero público para felicitar al que los contrata, yo creo que eso es lo que sucedió, pero en nada modifica que la gente tenga claro que la auditoría superior es una especie de aliado de la corrupción de quienes han desfalcado las finanzas públicas del estado de Jalisco”, señaló.
Y aunque existe una gran cantidad de publicaciones negativas de Alonso Godoy, pese a los múltiples señalamientos que ha recibido en su contra, siempre se ha mostrado renuente a aceptar que ha hecho mal uso del dinero público.
“Jamás en la auditoría hemos gastado un peso más de lo que se nos ha dado, al contrario, hemos generado economías no subejercicios, hemos generado que nunca se ha dicho y que me he cansado yo de decirlo, generando economías, no se ha incrementado la nómina, los sueldos, las prestaciones, cumplimos las obligaciones, es suficiente el presupuesto por que nos debemos ceñir a él”, aseveró el 22 de diciembre de 2014.
