Y la policía de Tlajomulco ni sus luces: Vecinos
Además de basurero, muchos de estos olvidados espacios se han convertido en motel de paso para parejas ansiosas, entre otras muchas aberracciones que atentan contra la paz y la seguridad pública, criticaron vecinos del lugar
Por Rafael Hernández Guízar

Cientos de viviendas de Chulavista han sido prácticamente desmanteladas, pues vagos y delincuentes se han robado todo lo que había dentro: instalación eléctrica, piso, puertas, baños, marcos de las puertas y hasta los apagadores/Fotos: Rafael Hernández Guízar
Entre casas abandonadas que sirven de basurero y motel, vecinos del fraccionamiento Chulavista condenaron la inseguridad que ha permitido el alcalde de Tlajomulco de Zúñiga, Alberto Uribe.
Se trata de una enorme cantidad de casas que han sido abandonadas por sus dueños y que ante la impunidad que orece un lugar sin patrullaje, han sido vandalizadas y por ende, se convirtieron en un foco de infecciones y centros de vicio, pues a ellas ingresan pandilleros a consumir drogas.
“Pues sí está muy delicado esto, lo que pasa es que como están solas hacen lo que quieren, se meten a mariguanearse (sic), se roban todo y las dejan así como las ve, destruidas y pues claro que nos afecta, yo vivo al otro lado de una”, lamentó la señora María Hernández, vecina del lugar.
Y aunque en repetidas ocasiones lo han reportado al ayuntamiento nada han conseguido.

Otra de las viviendas, repleta de escombros traídos desde alguna parte de la metrópoli, indolentemente tirados en una vivienda que nadie ocupó
En estas casas abandonadas, se puede encontrar de todo en su interior; llantas, cobijas, restos de droga, botellas, animales muertos, basura y hasta condones usados.
Han sido prácticamente desmanteladas pues se han robado todo lo que se desprende de las mismas: La instalación eléctrica, el piso, las puertas, los baños, los marcos de las puertas y hasta los apagadores.
La vigilancia no sólo es escasa sino condicionada a que entren al menos de a dos patrullas a dar los rondines.
“Aquí mire bien lo que le voy a decir, no entran de una sola porque les da miedo y porque los sacan los vagos, es la verdad, tienen que entrar de a dos o tres, porque si no ni entran”, agregó la desesperada mujer.
Y es que a decir de algunos de los vecinos, una vez que se les llama a los patrulleros, estos tardan hasta 30 minutos en llegar para la atención de los servicios de emergencias.
La falta de servicios municipales como el agua potable, transporte público y la inseguridad son algunos de los factores que alimentaron el deseo de muchos de los que compraron en este sitio a dejar sus viviendas aunque tengan que seguir pagando al Infonavit por ellas.
Chulavista es uno de los fraccionamientos más grandes de Tlajomulco de Zúñiga; sin embargo hay algunas de las etapas de este fraccionamiento sí se atendieron pero no por las autoridades, sino por los vecinos que se empoderaron y lograron hacer los cambios que requieren por medio de tomar sus áreas verdes y rehabilitar las casas abandonadas para que de nueva cuenta sean aplicadas.
