En tres años, cuatro han sufrido daños por falta de mantenimiento
No se sabe en qué destina el ayuntamiento el dinero recaudado por licencias, pues hay casi 100 de estos espacios en la ciudad que están olvidados y a nada de que ocurra un accidente grave
Por Francisco Andalón López

El más reciente percance ocurrido en un mercado municipal fue el del domingo en el mercado Alcalde, donde las llamas consumieron más de 80 locales comerciales; las autoridades desoyeron las urgentes recomendaciones de su misma oficina de Protección Civil y este es el resultado/Foto: Francisco Tapia
En menos de tres años, en Guadalajara dos mercados municipales se han quemado: el Corona y el Alcalde; el Pedro Ogazón se desplomó y el Francisco Villa tuvo que ser desalojado por riesgo de colapso y aunque se estima que por ingresos de licencias se obtienen alrededor de 30 millones de pesos, esta cantidad de dinero nunca fue utilizada para su mantenimiento.
El primer mercado que fue afectado por las inclemencias del tiempo y por la omisión del entonces presidente municipal, Ramiro Hernández García, fue el mercado Pedro Ogazón, cuyo techo, en alrededor del 40 por ciento, se desplomó el 26 de septiembre de 2013, hecho que ocurrió por la madrugada, por lo que no se registraron lesionados.
Supuestamente, tras el hecho, se dijo que en esos días se llevaría a cabo una remodelación del mismo para evitar que el inmueble que se ubica en la colonia Morelos se cayera, pero les ganó el tiempo y con la lluvia, se reblandeció el techo y simplemente cayó; no se pudo salvar nada, puesto que la estructura estaba tan dañada, que no quedó más que demolerlo.
Los comerciantes fueron sacados a la calle, al parque ubicado en las inmediaciones y hasta el 30 de marzo de 2015 se inauguró la obra que costó alrededor de 14.5 millones de pesos, pero no fue en ese momento que los locatarios regresaron al interior, puesto que prácticamente se entregó en obra negra y había que hacer algunas adecuaciones por parte de los comerciantes.

El mercado Francisco Villa fue desalojado hace más de dos años y medio, por el riesgo de colapso del inmueble; al día de hoy, los comerciantes aún se encuentran fuera del inmueble, y nadie les ha caso para reconstruir el lugar que fue su fuente de trabajo/Fotos: Archivo Pagina 24
“Necesitamos que este mercado se convierta en un ejemplo de su funcionamiento, no solamente nos importa mucho renovarlo, reponer el espacio que perdimos, sino también que funcione como uno de los mercados ejemplares”, señaló Ramiro Hernández al momento de la inauguración, evento que sólo sirvió para la foto.
Los siguientes que resultaron afectados, fueron los comerciantes del mercado Francisco Villa, al oriente de la ciudad, quienes tuvieron que ser desalojados el 29 de diciembre de 2013, por el riesgo de colapso del inmueble; estos comerciantes aún se encuentran fuera del inmueble, porque en dos años, nadie les hizo caso.
“Pues sí, que ya, que ya arreglen el mercado, porque aquí, pues mucha cosa que se contamina todo y digo, las gentes que venden cosa de comida no igual allá adentro de aquí”, consideró Josefina Castro, locataria del mercado Francisco Villa.

El mercado Corona sufrió un fuerte incendio que lo devastó el 4 de mayo de 2014; sin embargo, las precarias condiciones del lugar fueron una y otra vez denunciados por locatarios a través de Pagina 24, sin que hubiera respuesta de la autoridad
“Todavía estamos en las mismas y peor, porque los compañeros ya, unos se desesperan ya de estarse mojando siempre, de estar pasando aquí las temporadas y pues véalos, ahí están todavía en las mismas”, señaló Lidia Navarro, otra comerciante.
“Pues nos ha ido mal, porque nos echaron, se bajaron las ventas y luego estamos como a la intemperie aquí, batallando con el sol, batallando con el agua”, contó el carnicero Bonifacio Murguía como parte de las afectaciones que han tenido.
Otro problema de estos comerciantes es que la inseguridad se ha apropiado de parte de sus pertenencias, debido a que el vigilante que mandó el ayuntamiento de Guadalajara llega por las noches, pero entre las cuatro de la tarde y las nueve de la noche no hay nadie al pendiente y es cuando los amantes de lo ajeno hacen de las suyas.

El Pedro Ogazón fue el primero en colapsar por las inclemencias del tiempo y el olvido en que se encontraba: casi la mitad del techo del lugar se derrumbó en septiembre de 2013, y aunque analizaban remodelar el lugar el clima no lo permitió, por lo que fue demolido para construir un un nuevo espacio, que se entregó después de lo prometido
El tercer caso, fue el mercado Corona, inmueble que se quemó el 4 de mayo de 2014, supuestamente, por un cortocircuito; las obras que se llevaron a cabo duraron más de lo previsto, puesto que supuestamente se tenía que entregar en agosto del año pasado, pero fue hasta iniciado este año que los locatarios pudieron regresar al inmueble aún inacabado.
Las filtraciones en el techo y en los dos últimos niveles subterráneos han impedido que se pueda hacer uso al 100 por ciento del lugar y hasta se requiere otra inversión de cuando menos 25 millones de pesos para dejarlo en óptimas condiciones.
Inversiones en veremos
Desde que estaba en campaña, Enrique Alfaro Ramírez, presidente municipal de Guadalajara, se comprometió a invertir 300 millones de pesos para el mejoramiento de los mercados; según Hugho Luna Vázquez, jefe de Gabinete, sí se ha invertido cuando menos 26 millones de pesos en la reparación de 14 mercados y aún faltan otros 100 millones provenientes de la federación, sin que hasta el momento hayan sido liberados, para dejar los inmuebles en óptimas condiciones.
“Son 125 millones de pesos para intervenciones de fondo de distintos mercados de la ciudad, más 26 millones de contingencias, es decir, 150 millones de pesos en esta primera etapa de la administración”, según argumentó.
Pero lo curioso de todo, es que al poner a consulta el presupuesto participativo, sólo se consideraron cinco opciones de mercados que podrían intervenirse, como el mercado Clemente Orozco, el Ayuntamiento, mejor conocido como de “Los Elotes”, el mercado Felipe Ángeles, el Libertad o “San Juan de Dios” y el mercado Francisco Villa, resultando como ganador “San Juan de Dios” para que sea mejorado, sin que hasta el momento se haya llevado a cabo alguna adecuación en el lugar.
