Las fuentes públicas tapatías están de por sí inmundas

El ayuntamiento de Guadalajara se montó en su macho y sancionará a quien ensucie o no mantenga limpio su espacio; ellos, como encargados de la ciudad, la tienen hecha un cochinero y sin embargo –obviamente– no se imponen castigos

Por Francisco Andalón López

En Plaza Liberación, las fuentes ya pintan un color verdoso y en el fondo se pueda ver lodo y lama, en gran medida, el primero, atraído de las obras de construcción de la línea 3 del tren ligero que se llevan a cabo en el primer cuadro de la ciudad/Foto: Francisco Andalón López

En Plaza Liberación, las fuentes ya pintan un color verdoso y en el fondo se pueda ver lodo y lama, en gran medida, el primero, atraído de las obras de construcción de la línea 3 del tren ligero que se llevan a cabo en el primer cuadro de la ciudad/Foto: Francisco Andalón López

El ayuntamiento de Guadalajara inició con la aplicación de multas para quienes tiren basura en las calles o dejen bolsas sobre las banquetas esperando que el carretón de basura se las lleve y como parte de esta estrategia de aplicación de multas, iniciará también a multar a ciudadanos que ensucien las fuentes públicas, aunque en ninguna parte se establece una sanción para ellos mismos por no mantener la limpieza de las mismas.

Por ejemplo, tomarse una fotografía en las fuentes del centro de Guadalajara teniendo como fondo la Catedral metropolitana, el teatro Degollado o el Instituto Cultural Cabañas es un atractivo para los turistas, aunque las condiciones de éstas no siempre pueden presumirse, tal como pudo constatar Página 24 al realizar un recorrido por esta zona turística.

En Plaza Liberación, las fuentes que sirven de escenario para los que posan para las fotografías, ya pintan un color verdoso y en el fondo se pueda ver lodo y lama, en gran medida, el primero, atraído de las obras de construcción de la línea 3 del tren ligero que se llevan a cabo en el primer cuadro de la ciudad.

En la fuente de Plaza Fundadores el agua huele ya hasta huele a podrido, como si se hubiera traído desde el río Santiago y se puede ver hasta la espuma verde, algo muy similar a lo que ocurre con la fuente que está en medio de la Plaza Tapatía, que en los últimos días tanto se presumió como una obra hecha por el ex Gobernador Flavio Romero de Velasco y que tiene el monumento a Quetzalcóatl.

En esta misma zona, existe una cortina de agua que da hacia el estacionamiento subterráneo de Plaza Tapatía, cuya entrada se encuentra a un costado del teatro Degollado, en donde se puede ver cómo el agua está enlamada, algo que se repite en las los chorros de agua que se encuentran antes de llegar al Instituto Cultural Cabañas y que también ha sido tomado como referencia de fotografías para el inmueble considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Antes de llegar a este punto se encuentran las fuentes danzarinas, que por cierto no funcionan, pero esto no exime que también en el fondo se pueda observar cómo la suciedad ha invadido una gran parte del espacio.

Lo paradójico es que Guadalajara aplicará multas de 2 mil 66 a 4 mil 134 pesos para quienes ensucien las fuentes municipales, pero no se establece alguna obligación puntual para que éstas se encuentren en óptimas condiciones y muchas de ellas, como se pudo observar, se mantienen sin limpieza o a quién tendrían que sancionar por este incumplimiento.