Priísta de hueso colorado
Fue varias veces diputado por Jalisco, funcionario federal y del PRI; gobernó la entidad de 1977 a 1983, y su mandato se caracterizó por oponerse al cacicazgo en la UdeG, impuesto por su José Guadalupe Zuno
Por Francisco Andalón López

Tras gobernar Jalisco, y después de casi 30 años de carrera política, Flavio Romero de Velasco se retiró. Pero en 1998 su nombre volvió a los encabezados, cuando por orden del entonces presidente de México, Ernesto Zedillo fue metido a prisión, acusado de nexos con el narcotráfico; salió libre tres años después por falta de pruebas/Foto: Archivo Página 24
Enfermo y en edad avanzada, fue como falleció ayer Flavio Romero de Velasco, ex gobernador de Jalisco en el periodo 1977 y 1983 y uno de los pocos políticos encarcelados acusados de lavado de dinero al crimen organizado, además de ser uno de los contados gobernadores que se han opuesto al cacicazgo que históricamente ha habido en la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Este político del Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue abogado por la Universidad Nacional Autónoma de México en donde también estudió filosofía y letras, y en 1955, fue electo por primera ocasión diputado federal por el Distrito 8 de Jalisco, aunque antes, ya había sido secretario general del partido en el Distrito Federal.
Con Adolfo López Mateos, participó en la campaña electoral para presidente, obteniendo como premio el puesto de director de Acción Social de la Secretaría de Educación, mismo que dejó para ocupar de nueva cuenta una curul federal en 1961, también como representante de Jalisco.
Al concluir su gestión legislativa, fue nombrado como administrador de la aduana de Ciudad Juárez, luego delegado del PRI en San Luis Potosí y Nuevo León, hasta que en 1973 de nueva cuenta fue diputado federal, también por Jalisco, para que posteriormente en 1976, fuera el candidato del PRI a la gubernatura, cargo que consiguió y que llevó a buen puerto hasta 1983.
Durante este periodo, una de las cosas que se recuerda, fue la lucha que emprendió con la UdeG, para quitarle el cacicazgo de la institución a José Guadalupe Zuno, así como en contra del Frente Estudiantil Revolucionario, llevándose a cabo hasta enfrentamientos con varios muertos, sin que se pudiera comprobar quién fue el que los mandó realizar.
Después de casi 30 años de carrera política, decidió retirarse de la misma, al concluir su periodo como gobernador, pero después de 15 años de permanecer casi en el anonimato político, su nombre resaltó el 23 de enero de 1998, cuando por orden del entonces presidente de México, Ernesto Zedillo Ponce de León, se le metió a la cárcel, acusado de nexos con el narcotráfico.
Por lo anterior, se le llevó detenido al penal de máxima seguridad de La Palma, en donde permaneció hasta el 14 de julio de 2001, ya que fue liberado por falta de pruebas y posteriormente, sobresalió la versión de que se trató de una venganza de Ernesto Zedillo, cosa que nunca se clarificó.
Ayer que falleció, la clase política del estado ofreció sus condolencias a este priísta, que se presentó en algunos eventos antes de fallecer, viéndosele en compañía de los también ex gobernadores Guillermo Cosío Vidaurri y Carlos Rivera Aceves.
