Realizan movimiento de blindaje
Según Jonás Villalobos, presidente del Consejo Pastoral de Occidente, cada quién está en su libre derecho de ejercer su estilo de vida como le plazca, aunque pelearán para que nos e acepte la figura de matrimonio como tal entre los homosexuales, para que tampoco puedan adoptar
Por Rafael Hernández Guízar

De acuerdo con las iglesias cristianas, además de las católicas, a los homosexuales no debería dárseles la misma figura de “la familia natural y normal que ha existido”, por lo que mantienen su postura de rechazo a la propuesta de ley que permitiría los matrimonios entre iguales, y eventualmente la adopción por parte de estas parejas/Foto: Cortesía
Las iglesias cristianas en el país desarrollan al momento un movimiento en el que pretenden blindar la figura de la familia, dejando fuera toda unión que rompa con lo convencional, rechazando obviamente las homosexuales y las adopciones de menores por estas parejas.
Jonás Villalobos, presidente del Consejo Pastoral de Occidente, uno de los que encabeza este movimiento a escala nacional, señaló en entrevista que se trata de algo que intenta defender la figura tradicional, pues esto será lo único que logre evitar la debacle ciudadana.
“No sería lo mismo, las personas, en su libertad de su estilo de vida y de practicar su homosexualidad ha existido siglos antes de la humanidad, en su historia y no se les ha violentado, se les ha venido dando espacios pero no creemos que debe dárseles la misma figura de la familia natural y normal que ha existido”, dijo.
–Pastor, pero en la Constitución se señala claramente que no debe haber discriminación alguna, ¿dónde dejan ustedes a las madres solteras por ejemplo, si no quieren que las familias sean otra que la de madre, padre e hijos?
–Haciendo una investigación profunda de los países donde se ha dado el matrimonio igualitario, entran muchas otras cosas que van en deterioro de muchas libertades de la iglesia por ejemplo…
–¿Por ejemplo?
–El derecho de expresión, por ejemplo, la libertad de credo; en los países donde se da, se van robando los derechos que tenemos todos los ciudadanos y la mayoría, porque es una minoría los que tienen la preferencia homosexual.
–¿Quiere usted decir que si no se blinda la familia y si sí se le llama matrimonio igualitario las uniones homosexuales va a ser un ataque a la libertad de expresión y de culto?
–Por supuesto…
–¿De qué manera?
–De muchas; en el estado de Massachusetts, las iglesias han sido limitadas en su expresión, en la misión evangelizadora, en la oportunidad de compartir libremente los principios enseñados en las sagradas escrituras acerca de la familia y hay una persecución en todo aquello que suene a discriminación cuando la iglesia promueve el amor universal, el amor a cada persona, las personas tienen el derecho de hacer lo que quieran y ni Dios mismo se los impide, pero tiene sus consecuencias y responsabilidades, pero el hecho de que una minoría quiera cambiar en lo social, educacional y quitar por ejemplo a los padres a dar la educación moral a los hijos permitiendo que se enseñen los valores del sexo (en las escuelas) de una forma que a nuestra manera de ver es perversa…
–Pastor, disculpe usted ¿qué le molesta, que se les llame matrimonios o que les enseñen de sexo a los niños en la escuela, qué le agravia?
–En los países como España y Holanda, gradualmente, el asunto social se va legislando de manera que se afectan los principios que la iglesia nos enseña, por ejemplo, el material que se tiene preparado para despertar a los niños en el asunto sexual, creemos que no es el momento adecuado, por supuesto creemos que no es el Estado el encargado de hacerlo, debe ser en el seno de la familia. En Canadá no sólo se habla del matrimonio entre personas del mismo sexo, se está hablando ya del matrimonio entre animales y personas, eso sigue adelante porque hay una minoría que no se sacia, hay algo más profundo…
–¿Qué es eso profundo?
–Una ideología que no es nada natural ni normal, es una ideología que es promovida por personas que han elegido ese estilo de vida y que pueden vivirlo personalmente, pero quieren que el 90 por ciento lo reconozcan como lo normal, como lo natural, como lo correcto.
–¿No son normales, naturales ni correctas las uniones homosexuales?
–Bueno, naturales no son; lo normal viene de lo natural, de hecho, ley viene de norma, por eso no son naturales, no decimos que son fenómenos o que sean monstros, definitivamente no. Creo que la iglesia está muy bien definida en su postura de respeto y amor a la libertad de cada persona, quieres elegir cualquier estilo de vida, Dios te da el derecho, adelante, pero no quieras imponerla.
–¿Entonces unos sí pueden imponer y otros no, ustedes por ejemplo?
–Es que, quién ha impuesto lo normal y natural.
–¿No lo sé, dígame usted??
–Es la forma como hemos venido viviendo, como existimos.
–¿Es decir que la costumbre hace ley?
–Sí, pero la naturaleza no reconoce las leyes del hombre, sólo existe, tiene sus propias leyes…
–Pastor, puntualicemos no hay que llamarle matrimonio, ¿cómo hay que llamarle?
–Bueno, ya hay la libertad que tienen para decidir vivir en pareja.
–¿Pero cómo le ponemos?
–Ahhh, mmm… como nosotros le llamamos, unión de personas del mismo sexo, pueden llamarle de cualquier forma, no necesitas ser grosero ni peyorativo, definitivamente nosotros amamos a esa gente. Yo en lo personal he trabajado con esas personas por mucho tiempo.
–¿Pastor de verdad tal amor emana de la iglesia a todas las personas?
–Sí…
–Lo pregunto porque ustedes las iglesias cristinas tienen la figura de Cristo, ese que sí promovió el amor sin fronteras, hasta dio la vida por los demás, como dice la Biblia; si decimos todos, los homosexuales entran ahí.
–Por supuesto.
–¿Y deberían ser reconocidos?
–Eh, sí.
–¿Y por qué no amados a manos llenas y entonces permitirles que puedan unirse sin problema alguno?
–Ok, me ha tocado trabajar por años en una zona donde cuando llegamos era la zona roja de la ciudad, por años vimos cantinas, la puerta de la iglesia fue el basurero del barrio; cuando Dios nos manda ahí, necesitábamos dirección, por un lado decidimos que no podía haber antros de vicio a menos de 50 metros como dice la ley, sin embargo, Dios nos ayudó a ver esas personas no como nuestros enemigos. Pusimos un comedor público, trajimos a jóvenes a vivir a nuestra iglesia, les dimos sesiones de consejería. No los odiamos…
–¿Los aman?
–Dios ama al pecador pero aborrece al pecado. Nosotros no podemos bendecir ese pecado que los saca del propósito de Dios.
–Dígame una cosa pastor, ¿Dios prohíbe las uniones entre homosexuales?
–Por supuesto.
–¿En dónde dice?
–Hay un propósito antes que un diseño. El diseño sigue al propósito, si el hombre y la mujer no están conectados al propósito para el que fuimos creados, definitivamente se abusará; cuando hombres y mujer no entienden su razón de ser (…) Dios no creó un tercer hombre pero cuando no entendemos eso, se puede abusar del diseño; entonces, Dios creó con amor y no se equivocó, pero el hombre tiene la posibilidad de seguir su propio pensamiento y desconectarse del propósito, su propio argumento o estilo de vida y si Dios les da esa libertad quiénes somos nosotros para quitárselos. Eso no significa que tenga que legalizarse un estilo de vida que luego se acepta por conveniencia.
–Hay que puntualizar algo pastor, no son ilegales, no están reconocidas que es distinto. Es un derecho humano que va de la mano con la dignidad humana y ni usted ni yo ni nadie lo podemos restringir, se trata más bien de una garantía para que la persona ejerza ese derecho. Ustedes proponen un blindaje entonces a la familia, ¿cómo debe de quedar?
–Hay un modelo que se metió tres meses antes de que se pusiera la del presidente, la hemos estudiado para que sea una aportación valiosa (…); quisiéramos que la gente tenga la oportunidad de estudiar las propuestas, la nuestra, lo que ya tenemos en la Constitución en el artículo 4 y lo que promueve el presidente de la República. Nosotros no estamos en contra ni vamos a hacer nada en contra de ellos.
–¿Entonces tampoco están ustedes de acuerdo con las adopciones por parejas del mismo sexo?
–La adopción es un derecho del niño, queremos amarlos y cuidarlos, fueron concebidos por un hombre y una mujer, démosle lo que ellos no tienen, una mamá y un papá. Definitivamente va a ser influencia que va a afectar su comportamiento…
–¿Van a repetir patrones?
–Definitivamente…
–Aunque haya estudios hechos en Estados Unidos y Canadá, usted mencionaba a ambos países, allá se estudió por una universidad a grupos de homosexuales que viven con niños y demostraron que no repiten el ejemplo.
–Seamos muy honestos señor Rafael, se legalizó en la Ciudad de México; se dio la libertad de uniones homosexuales, nosotros tenemos muchos amigos en la comunidad, al 90 por ciento no les interesa casarse, no les interesa tener niños, es definitivamente una minoría de minoría la que busca esto.
–¿Entonces quizá no les afecte tanto que lo aprueben?
–Por qué el derecho de las minorías debe cambiar al derecho de las mayorías en su estilo de vida.
–Claro, suponiendo que la mayoría piensan como ustedes porque hay distintas doctrinas, iglesias que tenemos en México, quizá no todos piensan así, quizá no hablamos en realidad de una inmensa mayoría.
–Bueno las estadísticas que tenemos nosotros son diferentes, por ejemplo, en la Ciudad de México desde que se autorizó, llevan mil 300 parejas, no hay un deseo de un matrimonio, lo mismo sucede en las cortes de Holanda o de España, pero ha habido un cambio en la estructura legislativa para favorecer a una minoría.
Al momento hay dos propuestas en el Congreso de la Unión para reformar el artículo 4 de la Constitución mexicana, ambas enfocadas en la familia y las uniones entre parejas del mismo sexo y las adopciones de menores.
Una, promovida por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, apoya estas libertades; la otra, propuesta por las iglesias cristianas, católicas y grupos afines, exige respeto a las tradiciones y convencionalismos.
Será cuestión de meses quizá para que los legisladores federales puedan emitir su fallo y determinen así cuál de estas es la que debe aplicarse.
