Alfaro se cerró al diálogo: Calandrieros

Mantienen plantón “hasta las últimas consecuencias” afuera de presidencia tapatía

No dejaremos que el alcalde emecista nos quite nuestra fuente de trabajo, tronaron los choferes de calandrias que no se integraron al modelo impuesto y que siguen en su protesta

Por Rafael Hernández Guízar

Con pancartas donde rechazan la sustitución de los carruajes tirados por animales, calandrieros permanecen en plantón, amagando con no moverse de su sitio hasta que el mismo Enrique Alfaro les dé alternativas para seguir ejerciendo su oficio, más allá de imponerles vehículos eléctricos/Fotos: Francisco Tapia

Con pancartas donde rechazan la sustitución de los carruajes tirados por animales, calandrieros permanecen en plantón, amagando con no moverse de su sitio hasta que el mismo Enrique Alfaro les dé alternativas para seguir ejerciendo su oficio, más allá de imponerles vehículos eléctricos/Fotos: Francisco Tapia

Hasta las últimas consecuencias llegarán los calandrieros de Guadalajara para defender su oficio y la tradición contra la insistencia del alcalde tapatío Enrique Alfaro de sacarlos de circulación, advirtió ayer el líder de estos, Rafael Méndez Barajas.

Y aunque estuvo a punto de caer en coma diabético, quien es el secretario general de la Asociación de Conductores de Carruajes de Alquiler, aseguró que la lucha sigue, aunque en su caso particular tuvo que ser sacado del sitio por órdenes médicas.

“Tu servidor y otro muchacho, a mí me subió la azúcar y a mi compañero la presión, ando en la lucha, porque no queda de otra. Los muchachos no han tomado nada y yo me tuve que retirar porque la azúcar iba ya sobre los 300, me dijeron que me tenía que retirar”.

–¿Y el presidente qué les dice?

–No nos han dicho nada, no han querido dialogar y vamos a tener que ir hasta las últimas consecuencias.

–¿Y cómo van a reaccionar ustedes?

–Yo creo que vamos a tener que empezar por lo pronto a hacer acciones, se van a tener que tomar medidas más drásticas.

Con pancartas que dejan en claro su postura de rechazo a la sustitución de calandrias por carros eléctricos para dar paseos a los turistas, los calandrieros que permanecen en el plantón señalaron que no dejarían el puesto hasta que el mismo alcalde les dé una alternativa para seguir ejerciendo su oficio.

La sociedad rechaza

Justo afuera de la presidencia municipal de Guadalajara, Juan Carlos Sánchez Peralta, un ciudadano que pasaba, sentenció tras mirar la manifestación que es inaceptable que tengan que llegar al extremo de huelga de hambre por negativas del alcalde para permitir que las tradicionales calandrias sigan operando en el centro de la ciudad.

“Yo voy al mercado Corona y ni sabía que eran de los de las calandrias y qué mala onda porque son personas que necesitan su trabajo, yo lo veo muy mal; ahora, al presidente le faltan muchos principios, mucha ética, porque él gobierna para Guadalajara y estos señores son ciudadanos de Guadalajara y el gobierno les quita sus caballitos para que no trabajen y dice que le preocupa, pero por otro lado, se burla de ellos ahora hasta les pone un caballo ahí por Lázaro Cárdenas, yo creo que para que vean que ya los caballos ya chingaron a su madre de aquí”, dijo.

–¿Y a usted le parece que debería de haber arreglo?

–Yo me imagino que hay más cosas que se necesitan y lejos de hasta tantos millones de pesos en esas pendejadas como las esculturas esas que anda poniendo y que nos hace pensar que hasta dinero lava, mejor que le quite el dinero a la gente. Cómo es posible que se preocupe más por los caballos que por la gente; que la gente deje de comer, eso no le preocupa.

–¿Apoya la manifestación?

–Yo digo que está bien, que aguanten hasta que tengan que aguantar, no deseo que se muera uno o dos de ellos, pero me imagino que sería muy notable por parte de la defensa de ellos, aguantar hasta donde se pueda, esa es la única manera que tenemos de seguir luchando.

–Pero Alfaro ya se va, él quiere ser gobernador.

–Pues él siempre ha estado jugando, primero anduvo burlándose de todos que con la ratificación que para que la gente dijera que se quedara, pero es una pendejada porque si la gente dijo que se quede pues que se quede, o sea que si lo avalaron los ciudadanos y le dijeron que se quede, pues que se quede, fue una trampa esa.

Desde hace varios días, los calandrieros han encabezado una lucha contra la administración tapatía que se niega a dar permiso a estos para que puedan seguir ejerciendo su oficio, dar paseos a los turistas por distintas zonas de la ciudad, incluso por el centro tapatío.

El argumento de la administración municipal es el “maltrato a los animales” y la necesidad de que sean remplazadas las calandrias por carros eléctricos que serían “donadas” por una empresa particular que por años podría explotar la publicidad que se coloque en las mismas.

 

Publicado en: Página 24 Jalisco

Comparta Esta Información en: