Niega Vachez complicidad en la profanación a Luis Barragán

No está mi firma en el documento, aclara

Primero fue mediante un comunicado de la Secretaría de Cultura que la titular se deslindaba del asunto, aunque previamente le había parecido una idea “bonita” convertir a una persona en diamante; luego, Vachez Plagnol señaló que habría sido un error de la artista Jill Magid el incluirla en el documento que avalaba a la exhumación

Por Roberto Ponce | apro

“Yo no lo firmé, no hay una firma en ningún lado; no sólo eso, no se me pidió autorización. Seguramente la artista (Jill Magid) especificará porqué está mi nombre sin haberme pedido permiso, no me lo pidieron para ninguna solicitud de nada”, tronó la secretaria de Cultura de Jalisco sobre la polémica/Fotos: Cortesía

“Yo no lo firmé, no hay una firma en ningún lado; no sólo eso, no se me pidió autorización. Seguramente la artista (Jill Magid) especificará porqué está mi nombre sin haberme pedido permiso, no me lo pidieron para ninguna solicitud de nada”, tronó la secretaria de Cultura de Jalisco sobre la polémica/Fotos: Cortesía

La Secretaría de Cultura del Estado de Jalisco, a cargo de Myriam Vachez Plagnol, negó en comunicado de prensa haber avalado documento alguno sobre el retiro de las cenizas del arquitecto tapatío Luis Barragán para convertirlas en anillo de diamantes de dos kilates, a petición de la artista conceptual estadunidense Jill Magid, como fue denunciado por personalidades de la cultura nacional el pasado 7 de febrero.

“La Secretaría de Cultura de Jalisco aclara que su titular Myriam Vachez Plagnol no tenía conocimiento ni firmó ningún documento que solicitara la transformación en diamante de las cenizas del arquitecto Luis Barragán, cuyos restos se encuentran en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres”, comienza el comunicado firmado en Guadalajara, Jalisco, un día después de la publicación del desplegado.

(http://www.proceso.com.mx/473302/condena-a-la-vejacion-los-restos-del-arquitecto-luis-barragan).

Dirigido a las máximas autoridades estatales y culturales de Jalisco, entre las 72 firmas se cuentan las de:

El actor Héctor Bonilla, el doctor Enrique X de Anda, del Instituto de Investigaciones Estéticas (UNAM); el director teatral Luis de Tavira; el antropólogo Néstor García Canclini; Felipe Garrido, de la Academia Mexicana de la Lengua; el arquitecto Fernando González Gortázar, la periodista Lourdes Mendoza, la escritora Elena Poniatowska, el jurista Diego Valadés, y el novelista Juan Villoro.

Además, seis familiares de Luis Barragán, cinco ex miembros de la Fundación de Arquitectura Tapatía Luis Barragán, y 12 religiosas de la Orden de las Clarisas Capuchinas Sacramentarias.

Ya el 17 de agosto de 2016, la revista Proceso había entrevistado al arquitecto Fernando González Gortázar, quien fue el primero en exigir deslindar responsabilidades, y castigar si existió complicidad de las autoridades en la profanación de los restos de Barragán, así:

“Luis Barragán está siendo manoseado de la manera más vulgar y convertido perversamente en propiedad privada. Quiero que la Secretaría de Cultura de Jalisco diga los nombres de quienes acompañaron a esta violadora de sepulcros (Jill Magid) en su afanosa ambición.

“Los deudos de Barragán somos todos los mexicanos y, por tanto (Jill Magid) debe devolver el anillo. Colegios de arquitectos, la Fundación Luis Barragán, secretarías de Cultura federal y estatal, el Congreso de Jalisco y la opinión pública deberían hacer algo…

“La tal señora Magid pretendía ingenuamente que, a cambio del anillo, los propietarios desde 1996 del archivo en la Fundación Barragán de Suiza aceptaran su propuesta de abrir al público ese archivo, cuyo hermetismo es manejado con una tacañería absoluta, y de ser posible se traslade el archivo a México”, relató González Gortázar.

La doctora arquitecta italiana Federica Zanco es la propietaria del archivo de Barragán depositado en The Barragan Foundation (sic) de Basilea, Suiza, que dirige. Se cuenta que el archivo fue una propuesta de matrimonio a Zanco del suizo Rolf Fehlbaum, presidente de Vitra, quien hoy es su marido.

Días antes de las declaraciones de González Gortázar a Proceso, la misma secretaria de Cultura de Jalisco, Myriam Vachez, había manifestado que “no es faltarle al respeto a nadie que una parte de tus cenizas sea convertida en diamante”. Literalmente, consideró eso “muy poético en lo personal, artísticamente hablando”, y que “puede haber mil opiniones, pero no me parece que vaya en contra de la ética” (Reforma, agosto 10 de 2016).

Por fin, en el desplegado aparecido el pasado 7 de febrero y con copia dirigida a Vachez, se pidió a las autoridades involucradas ofrecer una disculpa e investigar si hubo desvío de recursos públicos para apoyar el proyecto, aparte de que el diamante (destruido) sea reintegrado a la urna y se retire el caballo de plata que colocó Jill Magid ahí. El punto número dos del desplegado solicita:

“Se conduzca una investigación y una auditoría para determinar si la Secretaría de Cultura, el Museo de Arte de Zapopan, la Fundación de Arquitectura Tapatía Luis Barragán y la Casa-Museo Luis Barragán utilizaron bienes y recursos públicos para apoyar y/o financiar de manera irregular el proyecto de carácter privado, y si se cumplieron a cabalidad los procedimientos legales correspondientes.”

Y en el quinto y último:

“Sea ofrecida una disculpa pública por parte de la Secretaria estatal de Cultura, Myriam Vachez; la presidenta de la Fundación de Arquitectura Tapatía Luis Barragán, la directora del Museo de Arte Zapopan y la directora de la Casa Barragán sobre su actuación al apoyar a Jill Magid en agraviar la tumba y la memoria de Luis Barragán, descuidando las responsabilidades confiadas a las instituciones que dirigen y poniendo al estado de Jalisco en una situación embarazosa tanto a nivel nacional como internacional.”

Vachez se deslinda

No obstante, ahora Vachez ha dado marcha atrás en el comunicado de prensa denominado “Secretaria de Cultura de Jalisco no avaló documento sobre retiro de cenizas de Luis Barragán” y emitido en la capital jalisciense (un día después de la aparición del desplegado que firmaron académicos, intelectuales y artistas. En el comunicado, dice:

“La Secretaría de Cultura de Jalisco (SC) aclara que su titular Myriam Vachez Plagnol no tenía conocimiento ni firmó ningún documento que solicitara la transformación en diamante de las cenizas del arquitecto Luis Barragán, cuyos restos se encuentran en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres.

“El documento expedido por Algordanza Memorial Diamonds no presenta en ningún lado la firma de la titular de la SC y erróneamente hace uso de su nombre como representante del estado de Jalisco y responsable del resguardo de las cenizas, con domicilio en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres.

“Myriam Vachez no fue notificada, ni recibió alguna solicitud para usar su nombre en el documento que pide la transformación de las cenizas. Por el contrario ella dejó en claro de forma personal a los solicitantes que la autorización de extracción no dependía de la SC y que el estado no era el resguardante de las mismas.”

Y concluye:

“La secretaria de Cultura de Jalisco, Myriam Vachez Plagnol sostiene que ante la solicitud de extraer una mínima parte de las cenizas del arquitecto, ella derivó a los solicitantes con las autoridades responsables.”

Contradicciones

Miembros de la familia Barragán mostraron su indignación por los manejos que dio la Secretaría de Cultura Jalisco al tema, mencionando que para ellos la dependencia “siempre estuvo al tanto del asunto”. De hecho, presentaron un documento donde aparece el nombre de la titular, Myriam Vachez, como la persona a la que le solicitaron las cenizas para su transformación (El informador, 8 de febrero).

Tal documento es de Algordanza Memorial Diamonds, empresa que se encargó de trabajar las cenizas de Barragán para convertirlas en un diamante, y cuyo costo fue de casi 28 mil dólares (476 mil pesos, al tipo de cambio del 2015). Ante este señalamiento, Vachez descartó dicha participación y enfatizó que no se le pidió su autorización:

“Yo no lo firmé, no hay una firma en ningún lado; no sólo eso, no se me pidió autorización. Seguramente la artista (Jill Magid) especificará porqué está mi nombre sin haberme pedido permiso, no me lo pidieron para ninguna solicitud de nada; pero además es el nombre del gobierno del estado de Jalisco representado por mí con dirección en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, evidentemente yo no hubiera permitido algo así…

“Reitero que la intervención de la secretaría a mi cargo sólo fue: Derivar a la artista y a los miembros interesados de la familia Barragán a las autoridades responsables de resolver su solicitud. Y responder al oficio mediante el cual el ayuntamiento de Guadalajara me pedía mi opinión, que no tenía objeción alguna, puesto que se trataba de una solicitud de los descendientes de Luis Barragán únicos autorizados para disponer de sus restos mortales.”

La declaración de Vachez fue respaldada por la directora de la galería LABOR, Pamela Echeverría, quien comentó el 9 de febrero (al citado diario jalisciense El informador) que el papel de la titular de Secretaría de Cultura dentro de este proyecto cultural “sólo fue el de acercarla a ella y a Magid con las autoridades”, mismas que tenían la administración de la Rotonda, a fin de tramitar el retiro de las cenizas:

“El tema es que en algún momento la artista Jill Magid pensó que este espacio dependía de la doctora Vachez… Pensó que ella es quien tenía a su cargo la dependencia —la Rotonda—, por llamarle de alguna manera, pero no es así… Vachez sólo nos dirigió con las autoridades competentes… En el documento que se comenta, creo que aparece su nombre, porque la artista estaba segura de que la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres estaba bajo la administración de Vachez… Pero eso fue un error, una confusión de la artista Magid; además, en ese documento no aparece la firma de la doctora, así que todo fue un error.”

Sin embargo, Jill Magid (nacida en Bridgeport, Conneticut, hacia 1973) fue enfática en presentar sus intenciones a Myrian Vachez cuando describió su encuentro, ocurrido el 15 de abril de 2015 (cuando Vachez “accede a apoyar el proyecto”), según la entrevista realizada por Nikolaus Hirsch y Hesse McGraw[1] a la artista estadounidense en The Proposal. “La propuesta”, es asimismo el título de la exposición donde Magid exhibió el anillo de brillantes con el 25% de las cenizas de Luis Barragán (y un video de la exhumación de sus restos), en Suiza, Francia, México y Estados Unidos:

“Mi primer apoyo vino de Myriam Vachez, la secretaria de Cultura de Jalisco, quien tenía una gran influencia para involucrar a los integrantes del gobierno de Jalisco. Finalmente, el proyecto fue aprobado por el presidente (sic), el alcalde de Guadalajara, y el Congreso del estado de Jalisco. A nivel práctico, la familia fue de bastante ayuda con los directores de cementerios para establecer una fecha de la apertura de la tumba, la cual sucedió apenas a un mes de que el gobierno cambiara de manos. Este fue un proceso de seis meses tras mi primer contacto con Vachez.”

En otra entrevista concedida por Magid a la revista Art Forum en la cual describe su acercamiento con la secretaria Vachez gracias a una presentación hecha por Patrick Charpenel, curador de la Casa Barragán (quienes también se deslindan de apoyar el proyecto), la secretaria afirma en referencia a la problemática que había enfrentado Magid con el proceso de exhumación:

“La razón por la cual estás teniendo problemas con esto es porque no tienes precedentes. No existen las formas, entonces yo voy a tener que hacer una nueva forma.”

La artista luego describe cómo fue la secretaria Vachez quien gestionó el asunto ante el Congreso del Estado y la presidencia municipal de Guadalajara.

 

 

Publicado en: Página 24 Jalisco

Comparta Esta Información en: